sábado, 9 de mayo de 2009

Sección 101N

Buenos días estimados participantes es de nuevo un placer intercambiar vivencias con ustedes, y es propicia la ocasión para invitarlos a hacerse participe de su propio aprendizaje participando de manera breve sobre lo siguiente:

Pensamiento social Clásico Griego. Ideal político -social de Platón y Aristoteles.

Corrientes sociológicas de los siglos XVIII AL XX: liberalismo,Positivismo,estructuralismo,Marxismo.

Teoría keynesiana y Teoria Neoliberal.

Socialismo.

"Felicidades a todas las Madres"

17 comentarios:

jose dijo...

buenas noches profesora;feliz dia de las madres espero que hallas pasado un dia super bien.acontinuacion hare un breve comentario:

* PENSAMIENTO SOCIAL CLASICO GRIEGO.IDEAL POLITICO-SOCIAL DEL PLATON Y ARISTOTELES:

Ya mencionamos antes nuestro "eurocentrismo cultural".Creemos, sin embargo, que no hay ningún eurocentrismo en reconocer que, en su forma más plena y sistemática, la Filosofía Política, la Ciencia Política y con ellas las primeras teorías políticas normativas puras, nacieron en la Grecia clásica. En todo lo que hemos visto hasta ahora es evidente que hay pensamiento político e incluso sabiduría política, pero también es notorio que hay mucho magma religioso-teológico en esas obras, magma del cual hay que separar el pensamiento político como se separa el metal de la roca que lo contiene, para analizarlo, y luego restituirlo a él, porque sin ese sustento carece de sentido y no resulta incluso comprensible.

En la Grecia clásica, por primera vez primó el pensamiento secular, es decir, una cierta separación de la religión y la política. No es que los griegos no fueran religiosos: tenían una gran cantidad de dioses y muchos rituales, pero sus dioses eran sólo algo más que hombres, y su culto se parecía más a un ministerio de relaciones exteriores que a una adoración estática y temerosa. "En Grecia, la Religión y la Política estaban relacionadas en una forma desconocida en otras partes -dice Hearnshaw (1)- la Política dominaba y la Religión era secundaria".

Los primeros intentos de reflexión política secular estuvieron muy influidos por esa versión de la matemática cargada de significación metafísica que caracterizó a Pitágoras y sus discípulos, que en este campo verdaderamente no obtuvieron resultados dignos de destacar.

Los primeros filósofos políticos propiamente dichos fueron los sofistas, en el siglo V aC. Fueron los intelectuales de su tiempo, altaneros y engreídos, que se enorgullecían de su emancipación respecto de la religión tradicional y de la moral convencional. Rechazaban el patriotismo y los deberes de la ciudadanía, y planteaban una libertad individual sin trabas y un libre pensamiento. Mucho antes que Maquiavelo, plantearon una completa separación de la conducta pública y la moral privada.

Los sofistas enseñaban que el Estado es de origen convencional y contractual; que las leyes expresan una relación de fuerzas desprovista de toda sacralidad, y que el derecho se identifica con el poder. Su imagen individual, de intelectuales desencantados, ciertamente lúcidos en muchas observaciones y hasta simpáticos en su individualismo anárquico y un tánto cínico, se eclipsaba ante las consecuencias prácticas graves que podía tener la generalización de sus teorías, que cuestionaban las bases implícitas de la ciudad misma y el conformismo social de la mayoría de sus habitantes.

Sus ideas, potencialmente subversivas, convocaron al campo de la controversia a un pensador incomparablemente más valioso y profundo que ellos: Sócrates (469-399 aC) quien, con su inimitable dialéctica mostró la falsedad de sus argumentos y enseñó el carácter natural y necesario del Estado, el fundamento inmutable y sagrado de la Ley, la necesaria sujeción del Poder al Derecho, la primacía de la Sociedad sobre el Individuo y el derecho social a exigir los servicios del hombre más sabio y mejor para su gobierno.

Como una cruel ironía, este hombre sabio y prudente (pero molesto en su punzante crítica a la mediocridad y corrupción de los poderosos) fue acusado de impiedad y condenado a muerte! por el ignorante y fanático "demos" de Atenas, mientras los sofistas seguían difundiendo sus ideas disolventes, en muchos casos ya convertidas en técnicas apropiadas para el éxito político momentáneo.

El asesinato de Sócrates fue una escandalosa injusticia, el prototipo del acto inicuo, contra el que debe luchar todo filósofo. Tal convicción animó la obra de Platón (427-347 aC), que fue su discípulo durante los últimos ocho años de la vida de Sócrates, y que dio a conocer y desarrolló en sus "Diálogos" las ideas de su Maestro, aunque quizás nunca sabremos realmente cuál fue el aporte de uno y otro a la construcción de esa verdadera columna vertebral de la filosofía occidental.

Los principios fundamentales de la filosofía platónica son: que el fin supremo de la existencia es la virtud, que la virtud es sinónimo de conocimiento, y que el intelecto, órgano del conocimiento, es el factor dominante en el hombre. Platón aplicó tales principios en sus tres diálogos políticos: "La República", "El Político" y "Las Leyes".

El objeto de "La República" es combatir las ideas políticas de los sofistas, y criticar las costumbres políticas de los gobiernos griegos de su tiempo -democracias o monarquías- por su falta de virtud cívica. Plantea en esta obra un ideal político demasiado abstracto y deshumanizado. En "El Político" formula un sistema más compatible con la naturaleza humana corriente: en este diálogo se inclina a pensar que el mejor gobierno posible es el del "Rey-Filósofo", que gobierna de acuerdo con las leyes. Finalmente, en "Las Leyes", Platón abandona la idea de alcanzar un ideal metafísico y concluye diciendo que en este mundo imperfecto (donde los Reyes-Filósofos son muy escasos) un Estado con división y separación de los poderes es lo mejor que prácticamente puede realizarse.

Aristóteles (384-322 aC) fue un discípulo rebelde y cuestionador (y el más capaz) de Platón, y tras la muerte de su maestro y muchos viajes, fundó en Atenas su propia escuela, el Liceo.

Su principal obra de pensamiento político, "La Política", no tiene el encanto literario de los diálogos platónicos, y al parecer proviene de apuntes de conferencias recopilados por discípulos. Esta obra continúa y acentúa decididamente la tendencia, que ya se insinuaba en el último Platón, de abandonar la vía puramente especulativa y fortalecer la participación del material empírico en la reflexión política, al punto de que Aristóteles puede ser considerado "el padre fundador de la Ciencia Política clásica".

Es difícil sintetizar la obra política de Aristóteles, pero en principio podemos decir que sus ideas básicas son: que las verdaderas bases del Estado son la Familia y la Propiedad privada; que el Estado es producto de una evolución desde la Familia, a través de la Comunidad tribal, hasta culminar en la Ciudad autónoma, de la que Atenas es el ejemplo supremo. Luego expone los rasgos más característicos de esa Ciudad-estado, y de los otros tipos de Estado existentes en su tiempo, de los que ofrece varias clasificaciones, de las cuales la más conocida es la basada en la pregunta: quién gobierna? Monarquías, aristocracias, repúblicas, cada una de las cuales tiene una forma corrupta (que se da cuando el gobernante atiende su interés particular en lugar del interés general): tiranías, oligarquías, democracias (nosotros hoy diríamos demagogias). Trata también muchos detalles de la actividad del Estado y de sus funciones. "Como Platón -dice Hearnshaw- Aristóteles ve en la educación el principal preventivo contra las revoluciones".

No creemos necesario extendernos más aquí porque todas las obras de Historia del Pensamiento Político contienen amplias referencias a estos aportes fundamentales al pensamiento político universal, y a ellas remitimos al lector interesado en profundizar el tema, no sin recomendar el invalorable contacto directo con las obras originales. Sí agregaremos aquí un comentario sobre otro trabajo, menos conocido pero a nuestro entender de gran valor como expresión del pensamiento político griego clásico, especialmente en su dimensión "internacional". No es la obra de un filósofo sino la de un historiador: se trata de la "Historia de la Guerra del Peloponeso" de Tucídides (460?-395 aC).

La constancia que ponen de manifiesto las sociedades humanas -cualquiera sea la forma de su organización política- en hacerse la guerra, asegura la actualidad permanente de la obra de Tucídides, que supo distinguir con claridad lo esencial de lo accesorio en la historia humana -especialmente en la historia de la guerra- y expresarlo en términos válidos para todos los tiempos. Dice Tucídides en las páginas introductorias de su obra: "Yo me consideraría muy satisfecho si esta obra fuera considerada útil por aquellos que quieran ver claro, tanto en los acontecimientos del pasado como en aquellos, parecidos o similares, que la naturaleza humana nos reserva en el porvenir. Más bien que una pieza literaria compuesta para el auditorio de un momento, es un capital imperecedero lo que se encontrará aquí". Esta certeza, que Tucídides tenía, del carácter imperecedero de su obra, ha encontrado su confirmación a través de los tiempos. Muchos autores célebres posteriores lo citan, desde Hobbes y Hume, pasando por Hegel y Clausewitz, hasta Erik Weil y Raymond Aron en nuestro tiempo. Siempre se consideró, y se sigue considerando, que la lectura meditada de la "Guerra del Peloponeso" es una introducción formativa totalmente válida para la reflexión política (2).

Dos razones tiene Tucídides para pensar en el carácter perdurable de su obra: la primera es la naturaleza del conflicto de que trata, sin duda una gran guerra, por la potencia adquirida por los antagonistas y por su objetivo: la futura hegemonía sobre el mundo civilizado. La segunda es que tal guerra, por su violencia sin piedad, lleva a su más alto punto, en estado de brutal pureza, a la naturaleza esencial del hombre, su agresivo aspecto dominante, que se revela a su propia conciencia por la dureza misma de las pruebas a que se ve sometido.

El objetivo "político" de la obra de Tucídides es muy claro: se trata de aportar a quienes quieren practicar seriamente su oficio de ciudadanos, los recursos de conocimiento que les permitan ubicar con acierto su reflexión y su acción, vale decir, disponer de las categorías que les permitan conocer lo esencial de la realidad del medio en el cual deberán luchar y actuar.

En el análisis de los hechos históricos que marcaron los principales procesos de la Guerra del Peloponeso, Tucídides descubrió un concepto clave para entender todo procesos político de confrontación entre entidades estatales: el concepto de IMPERIALISMO, en su acepción puramente política. La dinámica de la formación de un centro imperial y de una periferia dominada -advirtió Tucídides- tiene una lógica interna que es independiente de las intenciones de los actores. Si hay dos centros (si el sistema es bipolar, diríamos en el lenguaje de hoy) fatalmente el mutuo temor los llevará a enfrentarse sin que sea posible volver atrás ni encontrar otra salida: "...si la muy oligárquica Esparta se hubiera encontrado en la posición de la muy democrática Atenas, hubiera actuado sin duda de la misma manera y con las mismas consecuencias", dice Tucídides.

Esta "teoría del imperialismo" se apoya en una concepción realista y "sombría" de la naturaleza humana. La guerra es para Tucídides un poderoso develador, que manifiesta en los actos colectivos algunas tendencias primordiales de nuestra naturaleza como individuos y como Humanidad: "...nuestra conducta no tiene nada que pueda sorprender...nada que no esté en el orden de las cosas humanas..." dicen los plenipotenciarios atenienses ante la Asamblea espartana en la última negociación antes del estallido de las hostilidades.

El discurso analítico de Tucídides sobre la historia de esta guerra se caracteriza por un racionalismo riguroso y totalizador. Su análisis de los hechos históricos vincula permanentemente las acciones militares con las reacciones de las Asambleas y del ánimo de los pueblos. Se entrecruzan allí las polémicas sobre estrategia, los acuerdos entre aliados y los enfrentamientos de los negociadores hostiles. La complejidad de las situaciones y la dificultad que entrañan las opciones a hacer son acertadamente expresadas recurriendo a un método que ya había sido usado por los sofistas: la yuxtaposición en una misma escena de dos discursos, que expresan las opciones extremas a que da lugar cada situación. Las acciones militares y las deliberaciones políticas se confrontan y se refuerzan en una descripción vivísima de las situaciones, en un diálogo tenso y conflictivo. El discurso del historiador conceptualiza el conflicto pero no lo resuelve ni busca reabsorberlo imaginariamente en algún "estado de equilibrio" nuevo y no conflictivo. Quizás todos estos elementos de la visión de Tucídides son lo que le da a su obra ese aire de "permanente actualidad", de modernidad, que nos sorprende a cada lectura...

* CORRIENTES SOCIOLOGICAS DE LOS SIGLOS XVIII AL XX:

* POSITIVISMO

La primera de estas teorías, y la que da origen a la Sociología como ciencia, fue el Positivismo. Éste nace en un momento histórico en que las disciplinas científicas comienzan a entronizarse como ciencias de la verdad. Todos los procesos naturales eran sometidos a la observación y la experimentación. El cientificismo se extiende hasta la reflexión en torno a las actuaciones humanas. Desde el punto de vista político y económico, el ambiente europeo está marcado por los principios del Liberalismo.

Surge a finales del siglo XIX e inicios del XX, pero sus antecedentes se remontan al escepticismo del escocés David Hume (1711-1776), el racionalismo del alemán Inmanuel Kant (1724-1804) y al pragmatismo del francés Claude Saint-Simon (1760-1825). Esta corriente fue liderada por Auguste Comte (1798-1857) y John Stuart Mill (1806-1873)

Augusto Comte, pensó que la sociedad era un fenómeno científico, que se podía estudiar como un todo y de su estudio surgirán principios generales a toda sociedad. Estos principios serán lo suficientemente válidos como para conformar en los seres humanos una acción social, que conduzca a la fraternidad y solidaridad entre ellos, pues formarán acciones y creencias comunes. A esta ciencia capaz de crear esa reforma llamó Sociología.

El Positivismo aportó a la búsqueda humana la comprensión de que el ser es capaz de encontrar respuestas lógicas al mundo físico que le rodea, así como a todo lo que atañe a sus acciones y se convirtió en un enemigo ideológico de los principios religiosos, fundamentalmente del Cristianismo, considerados ideas erradas, porque apartaban al ser humano de la realidad. El conocimiento verdadero es sólo el que se origina de la experiencia.
De esta manera, busca en la ciencia la única vía capaz de aportar el conocimiento y, a través de ella, se domina y comprende a la naturaleza y a la sociedad misma, ambas instancias partes del mundo real. Sólo lo visible puede verificarse, cuantificarse y transformarse. Por lo tanto, el conocimiento sólo se origina de la experiencia y a través de él es posible construir una sociedad, que provea a sus integrantes bienestar y progreso. Como los hechos son la realidad científica, esta doctrina hizo de la disciplina histórica uno de sus pilares fundamentales.

* FUNCIONALISMO
El Funcionalismo, de origen inglés, es una corriente sociológica del siglo XX y se origina en estudios del campo antropológico. Tuvo gran influencia en los Estados Unidos. Sus principales exponentes fueron, en Europa, Bronislaw Malinowski (Polonia. 1874-1942), Radcliffe-Brown (Inglaterra. 1881-1955), Evans Pritchard (Inglaterra. 1902-1973); en Estados Unidos, Talcot Parson (1902-1979) y Robert Merton (1910-2003).

En esta corriente se sostiene que la cultura conforma un todo inseparable y tiene su origen en los hechos sociales; es decir, es un hecho social, lo que significa que la sociedad actúa como un organismo vivo, con una serie de funciones que se complementan entre sí, pero que forman un cuerpo, un todo armónico. Por lo tanto, es una ideología de carácter holístico. De esta manera, la sociedad es concebida como un organismo biológico, donde cada una de sus partes cumple una función y se le percibe como un sistema, donde cada de sus partes cumple un papel o rol bien determinado.

* MARXISMO


Esta corriente surge con el alemán Carlos Marx (1818-1883) y el prusiano Federico Engels (1820-1895), como respuesta a los socialistas utópicos, quienes, según Carlos Marx, habían interpretado la realidad social, pero no poseían ninguna propuesta para transformarla. Sienta las bases de su análisis en el estudio de las organizaciones humanas y la manera cómo se han organizado para la sobrevivencia; por lo tanto, el eje central de estudio son las relaciones económicas, las relaciones que surgen producto de la manera cómo se organizan para la producción material.
Erróneamente se ha visto al Marxismo como una ideología que propugna la violencia, a causa de una mala interpretación del llamado que hacen Engels y Marx a la transformación social, a través de procesos revolucionarios como único medio posible para acabar con la dominación del sistema capitalista.

Rafael Pla León (2003) nos explica que generalmente se ha confundido Marxismo con Comunismo, pero la diferencia es distinguible en el hecho de que las relaciones que se le establecen comprenden la esfera de un movimiento real. Pero, el Marxismo es un fenómeno intelectual, una reflexión que surge a partir de una interpretación de la realidad. Como filosofía, intentó explicar la sociedad capitalista de su tiempo. En tal sentido, Pla nos enfatiza que: ”Es cierto que el Marxismo tendría una estrecha relación con el movimiento obrero, o con los partidos comunistas formados en su seno; pero, esto no es motivo para no saber distinguir que son cosas diferentes y que su identificación obedece a circunstancias muy concretas y específicas”.

La confusión se presenta porque tanto Marx como Engels fueron activistas del movimiento obrero, al punto de ser impulsadores de la creación del Movimiento Obrero Internacional, en la Primera Internacional Comunista. El Comunismo es la acción que se desprende de la práctica social comunitaria, sustentada en los estudios de Marx sobre la manera de organización comunitaria de sociedades en la génesis de la sociedad humana, a lo que llamó “Comunismo primitivo”, como prueba histórica de que los seres humanos pueden convivir de manera solidaria y en condiciones de igualdad social. Para estos autores, el gran conflicto de la humanidad fue el surgimiento de la desigualdad social, cuando la sociedad comienza a dividirse en clases. Surgen, entonces, clases sociales que dominan y clases sociales dominadas.Estas clases sociales, según la teoría de Marx, en algún momento de su desarrollo histórico, entran en contradicciones y surgen, así, las luchas, unas para liberarse y otras para perpetuar la dominación.

* ESTRUCTURALISMO

Es una corriente de pleno auge del siglo XX. Se desarrolla a partir de los años sesenta y vino a ser una respuesta al Marxismo y al Funcionalismo. Tiene su origen en los análisis lingüistas del belga Ferdinand de Saussure (1857-1913), el cual explicó el funcionamiento lingüístico, a través de la manera cómo se organizan los elementos de una lengua; es decir, desde la estructura gramatical, de eso que nosotros llamamos gramática.

Los estudios de Saussure inspiraron al antropólogo belga Lévi-Strauss (nacido en Bruselas en 1908). El estudio de la estructura de la lengua sirvió a Lévi-Strauss para explicar a la sociedad humana desde las estructuras sociales y no desde las acciones individuales; es decir, para este autor, la acción colectiva obedece a patrones sociales, a unidades que constituyen el todo, pero que deben ser desglosadas para su estudio. Estas unidades forman una red que es el tejido social. Todo hecho humano entraña una estructura y para comprenderla hay que entender el hecho y su cadena.

Bien, como podemos percibir, cada una de estas corrientes ha aportado un aspecto fundamental para el conocimiento de la sociedad humana, no sólo desde el punto de vista de su evolución, sino también para la comprensión de su funcionamiento y conformación. He aquí la importancia de este breve recorrido por estas corrientes del análisis sociológico.

* TEORÍA KEYNESIANA

John Maynard Keynes fue un conocido economista británico, nacido en Cambridge, el año de 1883. Su teoría económica cuestionó y prácticamente echa por tierra, principios fundamentales de la teoría económica clásica. La teoría clásica económica sostenía que, de manera natural en las leyes del mercado y en algún momento de su despliegue, llega a igualarse la oferta y la demanda. A mayor demanda, la oferta baja sus precios en el mercado e incrementa el acceso al campo de trabajo y decrece el desempleo. El papel que debía cumplir el Estado era sólo de resguardo y apoyo al sector económico.

A partir de 1929, se desencadena una profunda crisis económica a nivel mundial, que puso en peligro la economía mundial, la cual se sustentaba en el “patrón oro”, originada por la caída de la bolsa de valores de Nueva York. Esta crisis originó un considerable contingente de desempleados y develó la vulnerabilidad de esta premisa sustentada por los economistas clásicos
Keynes, al analizar esta crisis comprende, primero, la necesidad de sustentar la economía mundial en un patrón diferente al oro. Hasta entonces, la mayoría de los economistas y de los responsables de las políticas económicas habían aceptado los altibajos de los ciclos económicos como inevitables y fueron precisamente estas ideas lo que les impidió hacer frente a la depresión de los años 30. Sin embargo, Keynes, con una nueva teoría, analiza la causa de los ciclos económicos en los que se alternan períodos de elevado desempleo y elevada inflación, sugiriendo, además, a los gobiernos cómo podían controlar los peores excesos de los ciclos económicos.Keynes expuso un doble argumento. En primer lugar, afirmó que en las economías de mercado Es posible que el desempleo sea elevado y que se sub-utilice la capacidad. Además, afirmó que la política fiscal y monetaria puede influir en la producción y reducir así el desempleo y acortar las recesiones económicas.

Estas proposiciones provocaron grandes controversias; pero, después de la Segunda Guerra Mundial, la economía keynesiana acabó dominando la macroeconomía y la política económica de los gobiernos. Durante la década de los años sesenta del siglo XX, casi todos los análisis de la política macroeconómica se basaron en la visión keynesiana del mundo.

En la actualidad, pocos economistas creen que la política de los gobiernos puedan eliminar los ciclos económicos, como prometía la teoría de Keynes, ya que ni la economía ni la política han sido las mismas desde la publicación de su teoría.

*TEORIA DEL NEOLIBERALISMO:

El Neoliberalismo es una teoría que surgió a fines del siglo XX, y vigente en la actualidad del siglo XXI. Con este vocablo se caracteriza a una serie de postulados económicos, filosóficos, sociales y políticos, que retoman fundamentos básicos del Liberalismo, surgido durante el siglo XVIII en Europa. Estos principios básicos son los de la libre empresa, la competencia del mercado, gobiernos, que amparen la dinámica de la producción capitalista y una ideología de carácter global que sostiene la necesidad y virtud de la economía de mercado capitalista.

El científico, de origen alemán y radicado en Costa Rica, Franz Hinkelanmert (2005. “El sujeto y la ley”), define el Neoliberalismo como “la sociedad del cálculo”. Para el colombiano Enrique Russel (2006. El discurso teórico del pensamiento neoliberal). El pensamiento neoliberal se sustenta en la idea y creación de una gran sociedad, cuyos principios fundamentales son la libertad económica, de los individuos y el mercado como principal institución económica y social. En tal sentido, el mercado se convierte en la única y exclusiva realidad en el Neoliberalismo.

Continúa señalando Dussel, que la condición para el mercado es la libre competencia, vivencia da en la libertad individual, la libertad de la propiedad privada y la libertad de los precios. Por eso, para Dussel, los grandes enemigos del Neoliberalismo son el nacionalismo y el Socialismo. Está basado en un “complejo desarrollo metodológico y teórico”, que relaciona la supuesta superioridad del mercado de la libertad individual y un supuesto orden espontáneo, que brota de la dinámica del mercado.

Para Dussel, el Neoliberalismo posee una misión de lo humano, violenta y agresiva y va en contra de “cualquier tipo de planificación, la justicia social, el nacionalismo constructivo y cualquier tipo de utopía, que no está fundada en el mercado y sus mecanismos”.

jazmin andrade dijo...

El pensamiento político griego clásico.

Ya mencionamos antes nuestro "eurocentrismo cultural".Creemos, sin embargo, que no hay ningún eurocentrismo en reconocer que, en su forma más plena y sistemática, la Filosofía Política, la Ciencia Política y con ellas las primeras teorías políticas normativas puras, nacieron en la Grecia clásica. En todo lo que hemos visto hasta ahora es evidente que hay pensamiento político e incluso sabiduría política, pero también es notorio que hay mucho magma religioso-teológico en esas obras, magma del cual hay que separar el pensamiento político como se separa el metal de la roca que lo contiene, para analizarlo, y luego restituirlo a él, porque sin ese sustento carece de sentido y no resulta incluso comprensible.

En la Grecia clásica, por primera vez primó el pensamiento secular, es decir, una cierta separación de la religión y la política. No es que los griegos no fueran religiosos: tenían una gran cantidad de dioses y muchos rituales, pero sus dioses eran sólo algo más que hombres, y su culto se parecía más a un ministerio de relaciones exteriores que a una adoración estática y temerosa. "En Grecia, la Religión y la Política estaban relacionadas en una forma desconocida en otras partes -dice Hearnshaw (1)- la Política dominaba y la Religión era secundaria".

Los primeros intentos de reflexión política secular estuvieron muy influidos por esa versión de la matemática cargada de significación metafísica que caracterizó a Pitágoras y sus discípulos, que en este campo verdaderamente no obtuvieron resultados dignos de destacar.

Los primeros filósofos políticos propiamente dichos fueron los sofistas, en el siglo V aC. Fueron los intelectuales de su tiempo, altaneros y engreídos, que se enorgullecían de su emancipación respecto de la religión tradicional y de la moral convencional. Rechazaban el patriotismo y los deberes de la ciudadanía, y planteaban una libertad individual sin trabas y un libre pensamiento. Mucho antes que Maquiavelo, plantearon una completa separación de la conducta pública y la moral privada.

Los sofistas enseñaban que el Estado es de origen convencional y contractual; que las leyes expresan una relación de fuerzas desprovista de toda sacralidad, y que el derecho se identifica con el poder. Su imagen individual, de intelectuales desencantados, ciertamente lúcidos en muchas observaciones y hasta simpáticos en su individualismo anárquico y un tánto cínico, se eclipsaba ante las consecuencias prácticas graves que podía tener la generalización de sus teorías, que cuestionaban las bases implícitas de la ciudad misma y el conformismo social de la mayoría de sus habitantes.

Sus ideas, potencialmente subversivas, convocaron al campo de la controversia a un pensador incomparablemente más valioso y profundo que ellos: Sócrates (469-399 aC) quien, con su inimitable dialéctica mostró la falsedad de sus argumentos y enseñó el carácter natural y necesario del Estado, el fundamento inmutable y sagrado de la Ley, la necesaria sujeción del Poder al Derecho, la primacía de la Sociedad sobre el Individuo y el derecho social a exigir los servicios del hombre más sabio y mejor para su gobierno.

Como una cruel ironía, este hombre sabio y prudente (pero molesto en su punzante crítica a la mediocridad y corrupción de los poderosos) fue acusado de impiedad y condenado a muerte! por el ignorante y fanático "demos" de Atenas, mientras los sofistas seguían difundiendo sus ideas disolventes, en muchos casos ya convertidas en técnicas apropiadas para el éxito político momentáneo.

El asesinato de Sócrates fue una escandalosa injusticia, el prototipo del acto inicuo, contra el que debe luchar todo filósofo. Tal convicción animó la obra de Platón (427-347 aC), que fue su discípulo durante los últimos ocho años de la vida de Sócrates, y que dio a conocer y desarrolló en sus "Diálogos" las ideas de su Maestro, aunque quizás nunca sabremos realmente cuál fue el aporte de uno y otro a la construcción de esa verdadera columna vertebral de la filosofía occidental.

Los principios fundamentales de la filosofía platónica son: que el fin supremo de la existencia es la virtud, que la virtud es sinónimo de conocimiento, y que el intelecto, órgano del conocimiento, es el factor dominante en el hombre. Platón aplicó tales principios en sus tres diálogos políticos: "La República", "El Político" y "Las Leyes".

El objeto de "La República" es combatir las ideas políticas de los sofistas, y criticar las costumbres políticas de los gobiernos griegos de su tiempo -democracias o monarquías- por su falta de virtud cívica. Plantea en esta obra un ideal político demasiado abstracto y deshumanizado. En "El Político" formula un sistema más compatible con la naturaleza humana corriente: en este diálogo se inclina a pensar que el mejor gobierno posible es el del "Rey-Filósofo", que gobierna de acuerdo con las leyes. Finalmente, en "Las Leyes", Platón abandona la idea de alcanzar un ideal metafísico y concluye diciendo que en este mundo imperfecto (donde los Reyes-Filósofos son muy escasos) un Estado con división y separación de los poderes es lo mejor que prácticamente puede realizarse.

Aristóteles (384-322 aC) fue un discípulo rebelde y cuestionador (y el más capaz) de Platón, y tras la muerte de su maestro y muchos viajes, fundó en Atenas su propia escuela, el Liceo.

Su principal obra de pensamiento político, "La Política", no tiene el encanto literario de los diálogos platónicos, y al parecer proviene de apuntes de conferencias recopilados por discípulos. Esta obra continúa y acentúa decididamente la tendencia, que ya se insinuaba en el último Platón, de abandonar la vía puramente especulativa y fortalecer la participación del material empírico en la reflexión política, al punto de que Aristóteles puede ser considerado "el padre fundador de la Ciencia Política clásica".

Es difícil sintetizar la obra política de Aristóteles, pero en principio podemos decir que sus ideas básicas son: que las verdaderas bases del Estado son la Familia y la Propiedad privada; que el Estado es producto de una evolución desde la Familia, a través de la Comunidad tribal, hasta culminar en la Ciudad autónoma, de la que Atenas es el ejemplo supremo. Luego expone los rasgos más característicos de esa Ciudad-estado, y de los otros tipos de Estado existentes en su tiempo, de los que ofrece varias clasificaciones, de las cuales la más conocida es la basada en la pregunta: quién gobierna? Monarquías, aristocracias, repúblicas, cada una de las cuales tiene una forma corrupta (que se da cuando el gobernante atiende su interés particular en lugar del interés general): tiranías, oligarquías, democracias (nosotros hoy diríamos demagogias). Trata también muchos detalles de la actividad del Estado y de sus funciones. "Como Platón -dice Hearnshaw- Aristóteles ve en la educación el principal preventivo contra las revoluciones".

CORRIENTES SOCIOLOGICAS DE LOS SIGLOS XVIII al XX:

LIBERALISMO:

El liberalismo es un sistema filosófico, económico y de acción política, que promueve las libertades civiles y el máximo límite al poder coactivo de los gobiernos sobre las personas; se opone a cualquier forma de despotismo y es la doctrina en la que se fundamentan el gobierno representativo y la democracia parlamentaria.

Aboga principalmente por:

El desarrollo de las libertades individuales y, a partir de ésta, el progreso de la sociedad.
El establecimiento de un Estado de Derecho, en el que todas las personas, incluyendo aquellas que formen parte del gobierno, están sometidas al mismo marco mínimo de leyes.

El liberalismo social defiende la no intromisión del Estado o de los colectivos en la conducta privada de los ciudadanos y en sus relaciones sociales no-mercantiles, admitiendo grandes cotas de libertad de expresión y religiosa, los diferentes tipos de relaciones sociales consentidas, morales, etc.

Esta no intromisión permitiría la legalización del consumo y tráfico de drogas, de la prostitución, la libertad de paso, la no regulación del matrimonio por parte del Estado (es decir, éste se reduciría a un contrato privado como otro cualquiera, pudiendo ser, por tanto, contratado por cualquier tipo de pareja), la privatización de la enseñanza o su liberalización (por medio de métodos como el cheque bebé), etc.

Por supuesto, en el liberalismo hay multitud de corrientes que defienden con mayor o menor entusiasmo diferentes propuestas.

El liberalismo económico defiende la no intromisión del Estado en las relaciones mercantiles entre los ciudadanos (reduciendo los impuestos a su mínima expresión y eliminando cualquier regulación sobre comercio, producción, etc.), sin dejar de lado la protección a «débiles» (subsidios de desempleo, pensiones públicas, beneficencia pública) o «fuertes» (aranceles, subsidios a la producción, etc.). La impopularidad de reducir a veces la protección de los más desfavorecidos lleva a los liberales a alegar que resulta perjudicial también para ellos, porque entorpece el crecimiento, y reduce las oportunidades de ascenso y el estímulo a los emprendedores.

El liberalismo político inspiró la organización del Estado de Derecho durante el siglo XIX e inspira, hoy en día, todas las medidas que pretenden reducir el papel del Estado en la vida social o económica de los individuos. Reducir el número de funcionarios o las trabas burocráticas se encuentran entre ellas.

POSITIVISMO:

El Positivismo es una corriente o escuela filosófica que afirma que el único conocimiento auténtico es el conocimiento científico, y que tal conocimiento solamente puede surgir de la afirmación positiva de las teorías a través del método científico. El positivismo deriva de la epistemología que surge en Francia a inicios del siglo XIX de la mano del pensador francés Auguste Comte y del británico John Stuart Mill y se extiende y desarrolla por el resto de Europa en la segunda mitad de dicho siglo. Según la misma, todas las actividades filosóficas y científicas deben efectuarse únicamente en el marco del análisis de los hechos reales verificados por la experiencia.

Esta epistemología surge como manera de legitimar el estudio científico naturalista del ser humano, tanto individual como colectivamente. Según distintas versiones, la necesidad de estudiar científicamente al ser humano nace debido a la experiencia sin parangón que fue la Revolución Francesa, que obligó por primera vez a ver a la sociedad y al individuo como objetos de estudio científico.

ESTRUCTURALISMO:

El estructuralismo es un enfoque de las ciencias humanas que creció hasta convertirse en uno de los métodos más utilizados para analizar el lenguaje, la cultura y la sociedad en la segunda mitad del siglo XX. El término, sin embargo, no se refiere a una escuela de pensamiento filosófico claramente definida (como la antropología cultural, la lingüística, la historia, etc., sin embargo, el método tiene derivaciones filosóficas de consideración). La obra de Ferdinand de Saussure (Curso de lingüística General, 1916) es considerada habitualmente como el punto de origen.

En términos amplios y básicos el estructuralismo busca las interrelaciones (las estructuras) a través de las cuales se produce el significado dentro de una cultura. De acuerdo con esta teoría, dentro de una cultura el significado es producido y reproducido a través de varias prácticas, fenómenos y actividades que sirven como sistemas de significación (se estudian cosas tan diversas como la preparación de la comida y rituales para servirla, ritos religiosos, juegos, textos literarios y no literarios, formas de entretenimiento...). La novedad que introduce el estructuralismo no es la idea misma de estructura, que ya está presente de forma continua a lo largo del pensamiento occidental, sino la eliminación en la misma de un concepto central que ordena toda la realidad, como las ideas platónicas o el dios cristiano.

El iniciador y más prominente representante de la corriente fue el antropólogo y etnógrafo Claude Lévi-Strauss (década de 1960), que analizó fenómenos culturales como la mitología, los sistemas de parentesco y la preparación de la comida.

Durante las décadas del '40 y el '50, la escena filosófica francesa se caracterizó por el existencialismo, fundamentalmente a través de Sartre, apareciendo también la fenomenología, el retorno a Hegel y la filosofía de la ciencia, con Gastón Bachelard.

Pero algo cambia en la década del 60 cuando Sartre se orienta hacia el marxismo, surge una nueva moda, el estructuralismo. Levi-Strauss inicia este nuevo movimiento, basándose en las ideas de la etnología, al que luego le seguirán Lacan, en el psicoanálisis, Louis Althusser en el estudio del marxismo y finalmente, Michel Foucault.

Cabe ser destacado que Althusser y Foucault rechazaron la clasificación de su pensamiento dentro del estructuralismo, y en rigor, únicamente Levi Strauss realizó una reflexión explícita sobre el estructuralismo como método. En cualquier caso, se trata de un alejamiento de perspectivas historicistas o subjetivistas bajo el intento de hallar una nueva orientación para la investigación.

MARXISMO:

La filosofía marxista en su concepto, se ocupa de la naturaleza misma del marxismo, excediendo el campo tradicionalmente ocupado por la filosofía. Para dar el aspecto filosófico marxista o materialista dialéctico, es la lucha en contra de lo idealista y dualista por ser considerados como arma de la burguesía para debilitar el poder del proletariado, en las cuales hay varias tesis:

La existencia de una materia independiente al pensamiento, considerado como materia consciente.
El desarrollo de la materia consciente por oposiciones o negados sucesivos.
Una extensión de ese materialismo dialéctico es el materialismo histórico, que lo pone en orden a la vida social determinado por las contradicciones en los modos y relaciones de producción, por lo que se desemboca en la lucha de clases, aplicado a la economía preconizada en el socialismo científico de Marx.

TEORIA KEYNESIANA:

Keynes refutaba la teoría clásica de acuerdo a la cual la economía, regulada por sí sola, tiende automáticamente al pleno uso de los factores productivos o medios de producción (incluyendo el capital y trabajo). Keynes postuló que el equilibrio al que teóricamente tiende el libre mercado, depende de otros factores y no conlleva necesariamente al pleno empleo de los medios de producción, es decir, que los postulados básicos de Smith ( tal como fueron formalizados por Say) dependen de una premisa que no es necesariamente correcta o "general". Así Keynes postuló que la posición de Smith, Say o Ricardo, sobre el equilibrio de la oferta y la demanda, seria correspondiente a un caso "especial" o excepcional, en tanto que la teoría debería referirse al proceso "general" y a los factores que determinan la tasa de empleo en la realidad. en consecuencia llamo a su proposición "Teoría general".

En términos no técnicos, el liberalismo económico clásico supone que cuando se produce un bien se han producido también los medios para su compra (en la medida en que para producirlo se ha gastado dinero, ya sea en inversiones de capital, compra de materias primas, sueldos, etc.). En esa situación lo racional es comprar (dado que mantener dineros sin uso no produce beneficios. En todo caso, el posible ahorro de algunos es equilibrado por el endeudamiento de algún otro). Sigue además que para fomentar crecimiento económico hay que fomentar la producción: a más producción, más dinero, más compras, etc. Así, en el largo plazo, no solo todo lo que se produce es lo mismo que todo lo que se compra sino que todos están interesados en que el sistema funcione a máxima capacidad (se logra un equilibrio entre la producción y la demanda agregada que tiende al máximo uso de los recursos, incluyendo el pleno empleo).

Kynes invierte la Ley de Say. Para el no es la producción la que determina la demanda sino la demanda la que determina la producción. (ver Teoría general sobre el empleo el interés y el dinero, caps 1, 2, 3, etc). Esto porque los empresarios -o quienes intentan serlo- invierten sobre la base de una percepcion central: la diferencia entre la tasa de interés y la tasa de ganancia. A la mayor diferencia en favor de la ultima, lo mas posible es que se invierta. Pero esa tasa de ganancia depende de la demanda. Mientras tanto, los consumidores “ahorran” (defieren consumo) no solo cuando la tasa de interes sube sino tambien en relacion a la percepcion de precios futuros de bienes de consumo, etc. Se establece asi una relacion compleja. Keynes aduce que el problema comienza cuando contemplamos el circuito economico en su conjunto (lo que introduce la macroeconomía). Sucede que las decisiones acerca del ahorro y las acerca de inversiones son hechas por diferentes personas y, posiblemente, en momentos diferentes. Sigue que no hay necesidad que esas decisiones tengan que coincidir, de hecho, historicamente, se puede ver que, a diferencia de lo postulado por Smith, Say y otros, esas variables no convergen a una situacion de estabilidad o equilibrio económico - situacion que se transforma en el caso especial en el cual las inversiones igualan a los ahorros en una situacion de expansion de produccion y precios relativamente altos en relacion al salario medio, pero con tendencia a la deflación. De hecho, Keynes va tan lejos como sugerir que la situacion tiende -dado una serie de factores, entre los cuales el principal es una tasa de interes excesiva- a oscilar alrededor de un punto en el cual los recursos no son utilizados efectiva o plenamente, ya que tal tasa de interes -dado que reduce el consumo- tiende a deprimir las economia en general.

En otras palabra, Keynes postuló que, en ciertas situaciones , y contrario a lo planteado por la vision clasica, es económicamente racional no gastar dinero. Por ejemplo, si los precios están bajando es racional no comprar hoy porque con el mismo dinero se comprará más la semana que viene. Por el mismo motivo, disminuye la cantidad de gente interesada en utilizar préstamos (los ahorros de otros): si los precios bajan, no solo se comprará más la semana que viene sino que las tasas de interés, sueldos, etc. serán menores. Igualmente, una baja del empleo o de los salarios puede llevar a otra en la demanda, y por lo tanto a una baja en la producción, llevando a su vez a más desempleo. Así, sucede que la economía establece un punto de equilibrio nuevo donde convive perfectamente en una situación lejana de la utilización óptima de los medios de producción.Específicamente, en la década de los '30 del siglo XX, durante la Gran Depresión, con una alta tasa de desempleo.

Asi pues, dado que la relacion “ahorro igual a la inversion” no se establece solo o automaticamente a traves de la accion del mercado y esa falla tiende a resultar en crisis, pareceria conveniente encontrar alguna manera de armonizar esas variables. Keynes postula que la unica fuerza capaz de hacer eso es el Estado.


Para tratar de entender el funcionamiento real de la economía y sus diferencias con el esquemas formales del dogma clásico, Keynes desarrolló los conceptos de propensión a consumir, multiplicador de la inversión, eficiencia marginal del capital y preferencia por la liquidez

TEORIA NEOLIBERAL:

El término neoliberalismo, proviene de la abreviación de neoclassical liberalism (liberalismo neoclásico), es un neologismo que hace referencia a una política económica con énfasis tecnocrático y macroeconómico que considera contraproducente el excesivo intervencionismo estatal en materia social o en la economía y defiende el libre mercado capitalista como mejor garante del equilibrio institucional y el crecimiento económico de un país, salvo ante la presencia de las denominadas fallas del mercado.

Suele considerarse, erróneamente, como una reaparición del liberalismo decimonónico. Sin embargo, al contrario de éste, no rechaza totalmente el intervencionismo estatal y además guarda una ambigüedad ideológica, respondiendo más a su base teórica-técnica neoclásica. iendo una propuesta macroeconómica tiende a ser neutral con respecto a las libertades civiles.

Se usa con el fin de agrupar un conjunto de ideologías y teorías económicas que promueven el fortalecimiento de la economía nacional (macroeconomía) y su entrada en el proceso globalizador a través de incentivos empresariales que, según sus críticos, es susceptible de conducirse en beneficio de intereses políticos más que a la economía de mercado propiamente dicha.

Muchos economistas cuestionan el término neoliberalismo porque no corresponde a ninguna escuela bien definida, ni siquiera a un modo especial de describir o interpretar las actividades económicas (aunque probablemente sí de explicarlas). Se trata de un término más bien político o ideológico, frecuentemente usado por los medios de comunicación y algunos intelectuales (véase: pensamiento único).

El socialismo es una ideología de economía política que defiende principalmente un sistema económico y político basado en la socialización de los medios de producción, o control administrativo colectivista, que puede ser no-estatal (propiedad comunitaria) o estatal (nacionalización), así como puede ser democrático o dictatorial. Por ello al socialismo se lo asocia desde las ideas de búsqueda del bien común e igualdad social hasta los proyectos de Estado socialista o al intervencionismo, definiciones de socialismo o de sus métodos que pueden variar drásticamente según el interlocutor.

En resumen apoderar a quienes realizan la vida social y economía de una sociedad en lugar de darle poder sólo a aquellos que las puedan comprar o concentrar el control de ella (e incluso elaborar mecanismos para evitarlo de raíz), de ahí su carácter originalmente anticapitalista. En principio es a esto a lo que en el siglo XIX, en el contexto de un proceso de proletarización masivo producido por el ascenso del capitalismo industrial, se denominó movimiento socialista y en algunos lugares movimiento de reforma del trabajo.

Es un término político, que permanece fuertemente vinculado con el establecimiento de una clase trabajadora organizada, creada ya sea mediante revolución o evolución social o mediante reformas institucionales, con el propósito de construir una sociedad sin clases estratificadas o subordinadas unas a otras. La radicalidad del socialismo no se refiere tanto a los métodos para lograrlo sino más bien a los principios que se persiguen.

yasohara araque dijo...

Ya mencionamos antes nuestro "eurocentrismo cultural".Creemos, sin embargo, que no hay ningún eurocentrismo en reconocer que, en su forma más plena y sistemática, la Filosofía Política, la Ciencia Política y con ellas las primeras teorías políticas normativas puras, nacieron en la Grecia clásica. En todo lo que hemos visto hasta ahora es evidente que hay pensamiento político e incluso sabiduría política, pero también es notorio que hay mucho magma religioso-teológico en esas obras, magma del cual hay que separar el pensamiento político como se separa el metal de la roca que lo contiene, para analizarlo, y luego restituirlo a él, porque sin ese sustento carece de sentido y no resulta incluso comprensible.

En la Grecia clásica, por primera vez primó el pensamiento secular, es decir, una cierta separación de la religión y la política. No es que los griegos no fueran religiosos: tenían una gran cantidad de dioses y muchos rituales, pero sus dioses eran sólo algo más que hombres, y su culto se parecía más a un ministerio de relaciones exteriores que a una adoración estática y temerosa. "En Grecia, la Religión y la Política estaban relacionadas en una forma desconocida en otras partes -dice Hearnshaw (1)- la Política dominaba y la Religión era secundaria".

Los primeros intentos de reflexión política secular estuvieron muy influidos por esa versión de la matemática cargada de significación metafísica que caracterizó a Pitágoras y sus discípulos, que en este campo verdaderamente no obtuvieron resultados dignos de destacar.

Los primeros filósofos políticos propiamente dichos fueron los sofistas, en el siglo V aC. Fueron los intelectuales de su tiempo, altaneros y engreídos, que se enorgullecían de su emancipación respecto de la religión tradicional y de la moral convencional. Rechazaban el patriotismo y los deberes de la ciudadanía, y planteaban una libertad individual sin trabas y un libre pensamiento. Mucho antes que Maquiavelo, plantearon una completa separación de la conducta pública y la moral privada.

Los sofistas enseñaban que el Estado es de origen convencional y contractual; que las leyes expresan una relación de fuerzas desprovista de toda sacralidad, y que el derecho se identifica con el poder. Su imagen individual, de intelectuales desencantados, ciertamente lúcidos en muchas observaciones y hasta simpáticos en su individualismo anárquico y un tánto cínico, se eclipsaba ante las consecuencias prácticas graves que podía tener la generalización de sus teorías, que cuestionaban las bases implícitas de la ciudad misma y el conformismo social de la mayoría de sus habitantes.

sas de la ciudad. En sentido estricto, la política son los negocios –deconstruyendo
el sentido peyorativo del término- de la polis. Esta palabra griega designa urbe
(por oposición al campo), pero también designa civilización (por oposición a
naturaleza o barbarie) y finalmente y sobre todo ciudad-estado, entendida ésta como
entidad comunitaria autónoma en la cual viven algunos miles de habitantes,
al mismo tiempo que se rescata en la noción de estado el elemento político de la
autarquía, dado que una ciudad-estado podía conglomerar en torno suyo varias
ciudades. De esta forma, puede advertirse cómo la política constituye para un ciudadano
griego su horizonte de sentido. No vivir en un estado-ciudad es para un
griego no vivir políticamente, esto es, no vivir civilizadamente, no
tener una vida esencialmente humana
Como bien afirma Vernant (1996), la aparición de la polis constituye un hito en la historia del pensamiento griego. Es en la polis donde se constituye por primera
vez el espacio público, en tanto sólo en éste ámbito los griegos han pensado
lo ‘político’. La vida política toma forma de agón, es decir una disputa, oratoria,
un combate codificado y sujeto a reglas cuyo teatro será el ágora, un nuevo
espacio social que se configura junto con las transformaciones políticas y sociales.
A partir del Fedón, Platón hace explícito –incluso contrariamente a sus propios
intereses– que la conciencia socrática es el reflejo viviente y sufriente del advenimiento
de la cultura, alumbramiento que implica –en parte– la ruptura con la
naturaleza. Esta es la razón a partir de la cual Sócrates descubre que las leyes del
cosmos son cualitativamente diferentes de las leyes de la polis. Si la naturaleza
como reino del ser permanece muda, la polis como instancia dialógica se afirma
en el terreno de la palabra; mas es un discurso que se ha librado de todo substrato
ontológico, incluso a riesgo de independizarse del dominio de la verdad y fertilizar
consecuentemente el terreo de la ‘apariencia’. Tal vez esto sea entre otras
cosas lo que escandalice radicalmente a Platón.
En la Apología Platón vuelve a percatarse de la tensión entre las leyes de la naturaleza
y las leyes de la política. Si por naturaleza puede proclamarse la injusticia
de la muerte de su maestro, por amor al n o m o s, a la ley, Sócrates decide aceptar
el sacrificio de su muerte, pues sabe a ciencia cierta que una p o l i s sin n o m o s
–aunque aquél fuese injusto– sería un universo de bestias. De este modo, aparece
la tragedia en el cuerpo socrático para seguir regando el suelo de la política.
En los escritos juveniles de Platón, obviamente más vinculado a su maestro,
el filósofo reivindica en cierto sentido el terreno de la ley como producto de las
convenciones humanas. No obstante, se percata del dramatismo existencial entre
las leyes inmutables de la naturaleza, por las cuales deben gobernar los mejores,
y las leyes mutables de la vida política, en estricta relación con un ethos democrático.
Es en tal sentido que podemos afirmar que el modelo político aristocrático
platónico descansa en el primado de la naturaleza, en tanto será ésta la que designa
a los mejores hombres para el gobierno, justificado ya sea por un dispositivo
mítico-religioso o en referencia a un esquema metafísico. Dicha perspectiva,
que está presente es su pensamiento juvenil y que por otra parte es coincidente
con los sectores de la aristocracia a los que el filósofo pertenece, alcanzará un desarrollo
pleno en su texto de madurez La República.
Al respecto, Wolin (1993) considera que la teoría política de Platón es un intento
de eliminar la práctica política de sus días, en aras de una ‘episteme política’reservada
a unos pocos. Sólo así podrá consagrase un orden social libre y a salvo
de los devenires de la contingencia. Por otra parte, dicho ordenamiento estará
supeditado, e incluso como condición de posibilidad, a la contemplación de la
idea de Bien. Tarea primordial del filósofo o los filósofos-gobernantes, que pueden
reunir dos tipos de poderes, que Platón aspiraba a que pudiesen ser complementarios:
el poder del pensamiento, que prescribiría el modelo adecuado, y el
poder del gobernante, que lo pondría en práctica. Por esta razón, hace referencia
a que la virtud específica del gobernante es la frónesis, prudencia, y no meramente
la sabiduría contemplativa, propia del filósofo, entendiendo por la primera la
practicidad que debe tener todo gobernante filósofo para establecer una lectura adecuada de las posibles contingencias (por ejemplo si conviene ir a la guerra o
no, o si tal alianza es eficaz o no).

Aristóteles (384-322 aC) fue un discípulo rebelde y cuestionador (y el más capaz) de Platón, y tras la muerte de su maestro y muchos viajes, fundó en Atenas su propia escuela, el Liceo.

Su principal obra de pensamiento político, "La Política", no tiene el encanto literario de los diálogos platónicos, y al parecer proviene de apuntes de conferencias recopilados por discípulos. Esta obra continúa y acentúa decididamente la tendencia, que ya se insinuaba en el último Platón, de abandonar la vía puramente especulativa y fortalecer la participación del material empírico en la reflexión política, al punto de que Aristóteles puede ser considerado "el padre fundador de la Ciencia Política clásica".

Es difícil sintetizar la obra política de Aristóteles, pero en principio podemos decir que sus ideas básicas son: que las verdaderas bases del Estado son la Familia y la Propiedad privada; que el Estado es producto de una evolución desde la Familia, a través de la Comunidad tribal, hasta culminar en la Ciudad autónoma, de la que Atenas es el ejemplo supremo. Luego expone los rasgos más característicos de esa Ciudad-estado, y de los otros tipos de Estado existentes en su tiempo, de los que ofrece varias clasificaciones, de las cuales la más conocida es la basada en la pregunta: quién gobierna? Monarquías, aristocracias, repúblicas, cada una de las cuales tiene una forma corrupta (que se da cuando el gobernante atiende su interés particular en lugar del interés general): tiranías, oligarquías, democracias (nosotros hoy diríamos demagogias). Trata también muchos detalles de la actividad del Estado y de sus funciones. "Como Platón -dice Hearnshaw- Aristóteles ve en la educación el principal preventivo contra las revoluciones".

No creemos necesario extendernos más aquí porque todas las obras de Historia del Pensamiento Político contienen amplias referencias a estos aportes fundamentales al pensamiento político universal, y a ellas remitimos al lector interesado en profundizar el tema, no sin recomendar el invalorable contacto directo con las obras originales. Sí agregaremos aquí un comentario sobre otro trabajo, menos conocido pero a nuestro entender de gran valor como expresión del pensamiento político griego clásico, especialmente en su dimensión "internacional". No es la obra de un filósofo sino la de un historiador: se trata de la "Historia de la Guerra del Peloponeso" de Tucídides (460?-395 aC).

La constancia que ponen de manifiesto las sociedades humanas -cualquiera sea la forma de su organización política- en hacerse la guerra, asegura la actualidad permanente de la obra de Tucídides, que supo distinguir con claridad lo esencial de lo accesorio en la historia humana -especialmente en la historia de la guerra- y expresarlo en términos válidos para todos los tiempos. Dice Tucídides en las páginas introductorias de su obra: "Yo me consideraría muy satisfecho si esta obra fuera considerada útil por aquellos que quieran ver claro, tanto en los acontecimientos del pasado como en aquellos, parecidos o similares, que la naturaleza humana nos reserva en el porvenir. Más bien que una pieza literaria compuesta para el auditorio de un momento, es un capital imperecedero lo que se encontrará aquí". Esta certeza, que Tucídides tenía, del carácter imperecedero de su obra, ha encontrado su confirmación a través de los tiempos. Muchos autores célebres posteriores lo citan, desde Hobbes y Hume, pasando por Hegel y Clausewitz, hasta Erik Weil y Raymond Aron en nuestro tiempo. Siempre se consideró, y se sigue considerando, que la lectura meditada de la "Guerra del Peloponeso" es una introducción formativa totalmente válida para la reflexión política.

LIBERALISMO:
El liberalismo económico es la teoría económica desarrollada durante la Ilustración, formulada de forma completa en primer lugar por Adam Smith, que reclama la mínima interferencia del Estado en la economía. La libertad económica o la libre empresa conduciría a una sociedad más armoniosa e igualitaria y al aumento indefinido de la prosperidad.[1] El orden espontáneo sería generado por la mano invisible que conduce a los individuos que sigan su egoísmo particular.

Habitualmente se resume en la expresión francesa Laissez faire, Laissez passer (dejad hacer, dejad pasar), que no obstante es el lema de la fisiocracia, una teoría económica precedente.

El liberalismo económico es el componente económico de la ideología política del liberalismo clásico. El concepto de liberalismo clásico o liberalismo de mercado coincide con la tendencia a un sistema económico capitalista de libre mercado a finales del siglo XVIII, al mismo tiempo que decaía el sistema mercantilista. Hoy, la teoría económica liberal se asocia firmemente al liberalismo libertario, la economía neoliberal y algunas tendencias conservadoras, particularmente el conservadurismo liberal y el conservadurismo fiscal.

El liberalismo económico enuncia que el origen de la riqueza proviene del regulamiento de la balanza comercial a nivel nacional, a diferencia del mercantilismo, modelo económico más usado en esa época, que enuncia que el origen de la riqueza la provoca el ingreso de metales. Además, el liberalismo económico sostiene muy fuertemente que la economía es un organismo vivo regido por tres leyes naturales:

1- Ley de iniciativa: es detectar una necesidad en la sociedad y, por afán de lucro, fabricar un producto o brindar un servicio que satisfaga la necesidad. Lo negativo de esta ley es que quien lo haga podrá ponerle precio arbitrario.

2- Ley de competencia: es la iniciativa de que otros comiencen a competir fabricando lo mismo que quien haya tenido la iniciativa. Se genera la competencia calidad/precio. Lo positivo es que se nivelan los precios del producto o servicio. Lo negativo es el exceso de producción y la baja calidad de algunos productos para competir en precio.

3- Ley de mercado: está compuesta por dos leyes, la ley de oferta y la ley de demanda. Si en el mercado hay más oferta que demanda, se genera un proceso de depuración en donde queda en el mercado el que tenga mejor relación calidad/precio, y quien sea depurado, comenzará el ciclo de vuelta en otro rubro.

En los países de lengua inglesa, economía liberal se suele aplicar a las políticas y teorías económicas keynesianas, por su asociación con el liberalismo social, el liberalismo moderno o el uso habitual que se da en Estados Unidos al término liberal, que es aproximadamente equivalente a lo que en Europa, sobre todo Europa continental, se podría llamar izquierdista.

POSITIVISMO:
El Positivismo es una corriente o escuela filosófica que afirma que el único conocimiento auténtico es el conocimiento científico, y que tal conocimiento solamente puede surgir de la afirmación positiva de las teorías a través del método científico. El positivismo deriva de la epistemología que surge en Francia a inicios del siglo XIX de la mano del pensador francés Auguste Comte y del británico John Stuart Mill y se extiende y desarrolla por el resto de Europa en la segunda mitad de dicho siglo. Según la misma, todas las actividades filosóficas y científicas deben efectuarse únicamente en el marco del análisis de los hechos reales verificados por la experiencia.

Esta epistemología surge como manera de legitimar el estudio científico naturalista del ser humano, tanto individual como colectivamente. Según distintas versiones, la necesidad de estudiar científicamente al ser humano nace debido a la experiencia sin parangón que fue la Revolución Francesa, que obligó por primera vez a ver a la sociedad y al individuo como objetos de estudio científico.

ESTRUCTURALISMO:
El estructuralismo es un enfoque de las ciencias humanas que creció hasta convertirse en uno de los métodos más utilizados para analizar el lenguaje, la cultura y la sociedad en la segunda mitad del siglo XX. El término, sin embargo, no se refiere a una escuela de pensamiento filosófico claramente definida (como la antropología cultural, la lingüística, la historia, etc., sin embargo, el método tiene derivaciones filosóficas de consideración). La obra de Ferdinand de Saussure (Curso de lingüística General, 1916) es considerada habitualmente como el punto de origen.

En términos amplios y básicos el estructuralismo busca las interrelaciones (las estructuras) a través de las cuales se produce el significado dentro de una cultura. De acuerdo con esta teoría, dentro de una cultura el significado es producido y reproducido a través de varias prácticas, fenómenos y actividades que sirven como sistemas de significación (se estudian cosas tan diversas como la preparación de la comida y rituales para servirla, ritos religiosos, juegos, textos literarios y no literarios, formas de entretenimiento...). La novedad que introduce el estructuralismo no es la idea misma de estructura, que ya está presente de forma continua a lo largo del pensamiento occidental, sino la eliminación en la misma de un concepto central que ordena toda la realidad, como las ideas platónicas o el dios cristiano.

El iniciador y más prominente representante de la corriente fue el antropólogo y etnógrafo Claude Lévi-Strauss (década de 1960), que analizó fenómenos culturales como la mitología, los sistemas de parentesco y la preparación de la comida.

MARXISMO:
El pensamiento marxista, nutriéndose de toda la obra de creación humana que le antecedió, sitúa al hombre no sólo como centro de sus preocupaciones filosóficas, sino que propone las vías para lograr una verdadera existencia humana, y en ese sentido proyecta la formación de un hombre nuevo, un individuo superior, plenamente emancipado y desarrollado multifacéticamente en todos sus aspectos, es decir, perfeccionado espiritual, moral, físico y estéticamente.

El humanismo marxista no se basa en una concepción general abstracta del hombre, sino en una visión histórica y social, es decir concreta de lo humano; donde el hombre es, a la vez que creador, resultado de la sociedad en que vive.

Para Marx el hombre es ante todo el conjunto de sus relaciones sociales "... la esencia humana no es algo abstracto inherente a cada individuo. Es, en su realidad, el conjunto de sus relaciones sociales". Relaciones que no son puramente espirituales, entre conciencias, sino la unidad de lo espiritual y lo material, relaciones establecidas a través de la interacción del hombre con la naturaleza en el proceso de producción y reproducción de su vida material y espiritual.

Por medio del trabajo el hombre transforma la naturaleza y crea objetos. El producto es obra humana, proyección u objetivación del hombre. Por medio del trabajo el hombre pone la naturaleza a su servicio, la humaniza, pero, al mismo tiempo el hombre se eleva sobre ella, se remonta sobre su ser natural; en una palabra, se humaniza a sí mismo. Si el trabajo es de este modo, la autoexpresión del hombre y el proceso de su autodesarrollo, debería ser pues, fuente de satisfacción para éste, pero pierde esta posibilidad en el proceso de su enajenación, en la conversión del trabajador en mercancía, efecto de la división social del trabajo, que en las condiciones de la propiedad privada, lo reduce a una fracción de hombre.

Marx analiza la relación existente entre propiedad privada y trabajo enajenado. El trabajo enajenado se vincula con la naturaleza esencial de la propiedad privada y con su desarrollo, por lo que la liquidación de la propiedad privada en un estadio dado del desarrollo social- a través de la revolución social del proletariado- implica simultáneamente la eliminación del trabajo enajenado.

TEORIA KEYNESIANA:
La economía keynesiana se centró en el análisis de las causas y consecuencias de las variaciones de la demanda agregada y sus relaciones con el nivel de empleo y de ingresos. El interés final de Keynes fue poder dotar a unas instituciones nacionales o internacionales de poder para controlar la economía en las épocas de recesión o crisis. Este control se ejercía mediante el gasto presupuestario del Estado, política que se llamó política fiscal. La justificación económica para actuar de esta manera parte, sobre todo, del efecto multiplicador que se produce ante un incremento en la demanda agregada.

Keynes refutaba la teoría clásica de acuerdo a la cual la economía, regulada por sí sola, tiende automáticamente al pleno uso de los factores productivos o medios de producción (incluyendo el capital y trabajo). Keynes postuló que el equilibrio al que teóricamente tiende el libre mercado, depende de otros factores y no conlleva necesariamente al pleno empleo de los medios de producción, es decir, que los postulados básicos de Smith ( tal como fueron formalizados por Say) dependen de una premisa que no es necesariamente correcta o "general". Así Keynes postuló que la posición de Smith, Say o Ricardo, sobre el equilibrio de la oferta y la demanda, seria correspondiente a un caso "especial" o excepcional, en tanto que la teoría debería referirse al proceso "general" y a los factores que determinan la tasa de empleo en la realidad. en consecuencia llamo a su proposición "Teoría general".

En términos no técnicos, el liberalismo económico clásico supone que cuando se produce un bien se han producido también los medios para su compra (en la medida en que para producirlo se ha gastado dinero, ya sea en inversiones de capital, compra de materias primas, sueldos, etc.). En esa situación lo racional es comprar (dado que mantener dineros sin uso no produce beneficios. En todo caso, el posible ahorro de algunos es equilibrado por el endeudamiento de algún otro). Sigue además que para fomentar crecimiento económico hay que fomentar la producción: a más producción, más dinero, más compras, etc. Así, en el largo plazo, no solo todo lo que se produce es lo mismo que todo lo que se compra sino que todos están interesados en que el sistema funcione a máxima capacidad (se logra un equilibrio entre la producción y la demanda agregada que tiende al máximo uso de los recursos, incluyendo el pleno empleo).

En otras palabra, Keynes postuló que, en ciertas situaciones , y contrario a lo planteado por la vision clasica, es económicamente racional no gastar dinero. Por ejemplo, si los precios están bajando es racional no comprar hoy porque con el mismo dinero se comprará más la semana que viene. Por el mismo motivo, disminuye la cantidad de gente interesada en utilizar préstamos (los ahorros de otros): si los precios bajan, no solo se comprará más la semana que viene sino que las tasas de interés, sueldos, etc. serán menores. Igualmente, una baja del empleo o de los salarios puede llevar a otra en la demanda, y por lo tanto a una baja en la producción, llevando a su vez a más desempleo. Así, sucede que la economía establece un punto de equilibrio nuevo donde convive perfectamente en una situación lejana de la utilización óptima de los medios de producción. Específicamente, en la década de los '30 del siglo XX, durante la Gran Depresión, con una alta tasa de desempleo.

TEORIA NEOLIBERAL:
Dada la situación de endeudamiento que se presentó con los Estados Nacionales, a partir de los años setenta, con la alza del dólar y la crisis del petróleo; la producción internacional comenzó a tomar un giro, la teoría clásica keynesiana comienza a hacer revisada y, se producen nuevas propuestas de carácter teórico, donde aparece el llamado "Neoliberalismo",que no es más que una remoción del viejo liberalismo,el cual planteaba una propuesta del mercado libre (el dejar hacer y dejar pasar).
El cero control, la propuesta de que en el mercado se equilibraban los precios, se equilibraban los precios, se equilibraba la producción y, por tanto, el mismo mercado iba dando signos de desarrollo. En este momento entonces, a partir de los años setenta y ochenta, se comienzan a producir los cambios en las propuestas políticas.

Los Estados, sobre todo los grandes Estados altamente industrializados, proponen la teoría liberal,en donde los Estados nacionales que poseían una serie de políticas proteccionistas desde el punto de vista de la producción, de los aranceles y de la relación del peso monetario, comienzan a exigir a aquellos Estados menos desarrollados a nivel mundial que permitan la apertura de sus mercados, es decir, que se flexibilicen las relaciones internacionales, sometiendo a una revisión de sus políticas proteccionista, para confirmar el derecho de poder competir a nivel mundial.

Se plantea entonces, la "competencia mundializada" de los productores, en la que aquellos países que poseen un desarrollo altamente tecnificado y una amplia capacidad productiva en la relación internacional, van a tener una situación favorable, pues podrán gracias a su gran capacidad, invadir cualquier mercado, mientras que los productores menores quedarán en una posición de minoría, la cual los impulsará a integrarse a ese gran mercado homogeneizado por los grandes productores internacionales, es decir, por las grandes potencias.

En efecto, los neoliberales consideran que la libertad económica es, de por sí, un componente importantísimo de la libertad general. Y que, como tal, constituye un fin en sí misma Pero además, la libertad económica genera también libertad política y otras libertades por cuanto separa al poder político del poder económico y permite que uno controle y contrarreste al otro.

Esta incompatibilidad entre la ausencia de libertad económica y la presencia de libertad global puede demostrarse también teóricamente, si no bastasen las muestras de la evidencia histórica. Y ello explica por qué el neoliberalismo no sólo se opone radicalmente al marxismo - leninismo (sistema en el cual se pierde toda libertad económica y toda otra libertad), sino que adversa también las posiciones más atenuadas en cuanto a intervención y control estatal de la economía. Cada vez que se golpea parcialmente a la libertad económica, se golpea también a otras libertades. Y cuando no quede no quede nada de una, tampoco habrá de la otra. Entonces, poco importará que el proceso haya sido violento o gradual.
El neoliberalismo se manifiesta en sus políticas de ajuste y apertura que, con diversas connotaciones, se aplican en los países latinoamericanos. Estas ponen el crecimiento económico - y no la plenitud de todos los hombres y mujeres en armonía con la creación- como razón de ser de la economía.


Restringen la intervención del Estado hasta despojarlo de la responsabilidad de garantizar los bienes mínimos que se merece todo ciudadano o persona; elimina los programas generales de creación de oportunidades para todos y los sustituye por apoyos ocasionales a grupos focalizados; privatiza empresas con el criterio de que la administración es mejor en último término para todos; abre sin restricciones las fronteras para mercancías, capitales y flujos financieros y deja sin suficiente protección a los productores más pequeños y débiles; hace silencio sobre el problema de la deuda externa cuyo pago obliga a recortar drásticamente la inversión social; subordina la complejidad de la hacienda pública al ajuste de las variables macroeconómicas: presupuesto fiscal equilibrado, reducción de la inflación y la balanza de pago estable; pretendiendo que de allí se sigue todo bien común en el largo plazo, y sin atender los nuevos problemas de la población que emergen de estos ajustes y que tienen que ser atendidos simultáneamente por una política de Estado.

Insisten en que estos ajustes producirán un crecimiento que, cuando sea voluminoso, elevará los niveles de ingreso y resolverá por rebalse la situación de los desfavorecidos. Para incentivar la inversión privada, elimina los obstáculos que podrían imponer las legislaciones que protegen a los obreros. Liberan de impuestos y de las obligaciones con el medio ambiente a grupos poderosos y, los protegen para acelerar el proceso de industrialización. Así provoca una concentración todavía mayor de la riqueza y el poder económico.
Estos elementos, sin embargo, están lejos de compensar los inmensos desequilibrios y perturbaciones que causa el neoliberalismo en términos de multiplicación de masa urbanas sin trabajo o que subsisten en empleos inestables y poco productivos, de quiebras de miles de pequeñas y medianas empresas; de destrucción y desplazamiento forzado de poblaciones indígenas y campesinas; de expansión del narcotráfico basado en sectores rurales cuyos productos tradicionales quedan fuera de competencia; de desaparición de la seguridad alimentaria; de aumento de la criminalidad empujada no pocas veces por el hambre; de desestabilización de las economías nacionales por los flujos libres de la especulación internacional; de desajustes en comunidades locales por proyectos de multinacionales que prescinden de los pobladores.


El neoliberalismo surge al interior de la cultura moderna y, sin pretenderlo de manera explícita, produce efectos estructurales que generan pobreza y que venían actuando desde mucho antes del auge neoliberal en la década de los ochenta.

Estos factores son entre otros: · La mala distribución de la riqueza y del ingreso: la inequidad ecnómica o desigualdad social impide a casi la mitad de los habitantes de Latinoamérica y el Caribe, alcanzar las condiciones materiales necesarias para vivir con dignidad y alcanzar el ejercicio efectivo de sus derechos.

El neoliberalismo, hoy día, al oponerse a la intervención redistributiva del Estado, perpetúa y acrecienta la desigualdad socioeconómica tradicional.

El neoliberalismo introduce el criterio, de que solamente el mercado posee la virtud de asignar eficientemente los recursos y fijar a los diversos actores sociales los niveles de ingresos. Se abandonan así los esfuerzos por alcanzar la justicia social mediante una estructura progresiva de impuestos y una asignación del gasto público que privilegie a los más desfavorecidos; dejando de lado intentos por la democratización de la propiedad accionaria o la reforma agraria integral.

SOCIALISMO
El Socialismo del siglo XXI es un concepto ideado por Heinz Dieterich Steffan, a partir de 1996, y muy difundido desde el 30 de enero de 2005, por el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez en ese entonces desde el V Foro Social Mundial. En el marco de la revolución bolivariana, Chávez ha señalado que para llegar a este socialismo habrá una etapa de transición que denomina como Democracia Revolucionaria.

Hugo Chávez expresó “Hemos asumido el compromiso de dirigir la Revolución Bolivariana hacia el socialismo y contribuir a la senda del socialismo, un socialismo del siglo XXI que se basa en la solidaridad, en la fraternidad, en el amor, en la libertad y en la igualdad” en un discurso a mediados de 2006. Además, este socialismo no está predefinido. Más bien, dijo Chávez “debemos transformar el modo de capital y avanzar hacia un nuevo socialismo que se debe construir cada día”.

A su juicio por las condiciones presentes en el actual mundo globalizado, esta transición será bastante prolongada. Dentro de este concepto sería definitivamente esta versión de socialismo libertario y socialismo democrático el camino a seguir, contrario a otros modelos de gobierno y economía.

wilmer dijo...

buenas noches profesora:


El Neoliberalismo es una teoría que surgió a fines del siglo XX, y vigente en la actualidad del siglo XXI. Con este vocablo se caracteriza a una serie de postulados económicos, filosóficos, sociales y políticos, que retoman fundamentos básicos del Liberalismo, surgido durante el siglo XVIII en Europa. Estos principios básicos son los de la libre empresa, la competencia del mercado, gobiernos, que amparen la dinámica de la producción capitalista y una ideología de carácter global que sostiene la necesidad y virtud de la economía de mercado capitalista.

El científico, de origen alemán y radicado en Costa Rica, Franz Hinkelanmert (2005. “El sujeto y la ley”), define el Neoliberalismo como “la sociedad del cálculo”. Para el colombiano Enrique Russel (2006. El discurso teórico del pensamiento neoliberal). El pensamiento neoliberal se sustenta en la idea y creación de una gran sociedad, cuyos principios fundamentales son la libertad económica, de los individuos y el mercado como principal institución económica y social. En tal sentido, el mercado se convierte en la única y exclusiva realidad en el Neoliberalismo.

Platón y Aristóteles: Eran conscientes de que ninguna ciudad griega había realizado los ideales que ellos creían implícitos en la ciudad-estado. De no haber tenido presente con toda claridad en sus pensamientos la necesidad de crítica y corrección, nunca habrían intentado analizar la sociedad en que vivían, ni distinguir sus perversiones de sus éxitos. Pero aunque el planteo fuese crítico, seguían creyendo que en la ciudad-estado se daban en cierta medida las condiciones necesarias para una vida buena. En consecuencia, su crítica era fundamentalmente amistosa.
La asociación, en suma era política porque se relacionaba con temas de interés común, y porque todos los integrantes tomaban parte en una vida común (la vida buena implicaba la participación en la vida del estado). La ciudad estado estaba concebida como moralmente autárquica.

Orrientes Sociologicas entre los siglos XVIII al XX.

Positivismo:

La primera de estas teorías, y la que da origen a la Sociología como ciencia, fue el Positivismo. Éste nace en un momento histórico en que las disciplinas científicas comienzan a entronizarse como ciencias de la verdad. Todos los procesos naturales eran sometidos a la observación y la experimentación. El cientificismo se extiende hasta la reflexión en torno a las actuaciones humanas. Desde el punto de vista político y económico, el ambiente europeo está marcado por los principios del Liberalismo


Funcionalismo:

El Funcionalismo, de origen inglés, es una corriente sociológica del siglo XX y se origina en estudios del campo antropológico. Tuvo gran influencia en los Estados Unidos. Sus principales exponentes fueron, en Europa, Bronislaw Malinowski (Polonia. 1874-1942), Radcliffe-Brown (Inglaterra. 1881-1955), Evans Pritchard (Inglaterra. 1902-1973); en Estados Unidos, Talcot Parson (1902-1979) y Robert Merton (1910-2003).

En esta corriente se sostiene que la cultura conforma un todo inseparable y tiene su origen en los hechos sociales; es decir, es un hecho social, lo que significa que la sociedad actúa como un organismo vivo, con una serie de funciones que se complementan entre sí, pero que forman un cuerpo, un todo armónico. Por lo tanto, es una ideología de carácter holístico. De esta manera, la sociedad es concebida como un organismo biológico, donde cada una de sus partes cumple una función y se le percibe como un sistema, donde cada de sus partes cumple un papel o rol bien determinado.

Marxismo:

Esta corriente surge con el alemán Carlos Marx (1818-1883) y el prusiano Federico Engels (1820-1895), como respuesta a los socialistas utópicos, quienes, según Carlos Marx, habían interpretado la realidad social, pero no poseían ninguna propuesta para transformarla. Sienta las bases de su análisis en el estudio de las organizaciones humanas y la manera cómo se han organizado para la sobrevivencia; por lo tanto, el eje central de estudio son las relaciones económicas, las relaciones que surgen producto de la manera cómo se organizan para la producción material.
Erróneamente se ha visto al Marxismo como una ideología que propugna la violencia, a causa de una mala interpretación del llamado que hacen Engels y Marx a la transformación social, a través de procesos revolucionarios como único medio posible para acabar con la dominación del sistema capitalista.

Estructuralismo:

Los estudios de Saussure inspiraron al antropólogo belga Lévi-Strauss (nacido en Bruselas en 1908). El estudio de la estructura de la lengua sirvió a Lévi-Strauss para explicar a la sociedad humana desde las estructuras sociales y no desde las acciones individuales; es decir, para este autor, la acción colectiva obedece a patrones sociales, a unidades que constituyen el todo, pero que deben ser desglosadas para su estudio. Estas unidades forman una red que es el tejido social. Todo hecho humano Es una corriente de pleno auge del siglo XX. Se desarrolla a partir de los años sesenta y vino a ser una respuesta al Marxismo y al Funcionalismo. Tiene su origen en los análisis lingüistas del belga Ferdinand de Saussure (1857-1913), el cual explicó el funcionamiento lingüístico, a través de la manera cómo se organizan los elementos de una lengua; es decir, desde la estructura gramatical, de eso que nosotros llamamos gramática.

Teoria Keynesiana:

John Maynard Keynes fue un conocido economista británico, nacido en Cambridge, el año de 1883. Su teoría económica cuestionó y prácticamente echa por tierra, principios fundamentales de la teoría económica clásica. La teoría clásica económica sostenía que, de manera natural en las leyes del mercado y en algún momento de su despliegue, llega a igualarse la oferta y la demanda. A mayor demanda, la oferta baja sus precios en el mercado e incrementa el acceso al campo de trabajo y decrece el desempleo. El papel que debía cumplir el Estado era sólo de resguardo y apoyo al sector económico.


Teoria del Neoliberalismo:

El Neoliberalismo es una teoría que surgió a fines del siglo XX, y vigente en la actualidad del siglo XXI. Con este vocablo se caracteriza a una serie de postulados económicos, filosóficos, sociales y políticos, que retoman fundamentos básicos del Liberalismo, surgido durante el siglo XVIII en Europa. Estos principios básicos son los de la libre empresa, la competencia del mercado, gobiernos, que amparen la dinámica de la producción capitalista y una ideología de carácter global que sostiene la necesidad y virtud de la economía de mercado capitalista.

El científico, de origen alemán y radicado en Costa Rica, Franz Hinkelanmert (2005. “El sujeto y la ley”), define el Neoliberalismo como “la sociedad del cálculo”. Para el colombiano Enrique Russel (2006. El discurso teórico del pensamiento neoliberal). El pensamiento neoliberal se sustenta en la idea y creación de una gran sociedad, cuyos principios fundamentales son la libertad económica, de los individuos y el mercado como principal institución económica y social. En tal sentido, el mercado se convierte en la única y exclusiva realidad en el Neoliberalismo.

wilmer dijo...

profesora mellamo wilmer perez este fue mi comentario..

Puente Hierro dijo...

Pensamiento Social
Clásico Griego
No puede conocerse correctamente el pensamiento social clásico de los griegos sin tener presente los antecedentes de siglos anteriores al nuestro y a su cultura, es decir, lo que suele denominarse como ideología aristocrática.
No se puede olvidar que la cultura griega es una creación de las aristocracias griegas que luego, con ciertas transformaciones, como veremos en el siguiente resumen expositorio, fue aceptada en la Atenas del siglo V por masas cada vez más amplias.

La ideología aristocrática la conocemos en la actualidad gracias a los poemas de Homero (VIII), Píndaro y Teognis (Siglos VI-V a de Cristo), éstos últimos contemporáneos de Esquilo. También, aunque en un sentido diferente, (como veremos en el desarrollo de este) hay que tener en cuenta las obras de Hesíodo (VIII), precedente de Salón y del mismo Esquilo. El hombre aristocrático: Moral agonal (gloria y euphrosyne): La moral aristocrática es esencialmente competitiva y agonal; y ello de forma abierta y franca, sin rodeos ni hipocresías: "me instó muchas veces a ser el primero en todo, a destacar por encima de todos" (Glauco en la Ilíada). El hombre griego de mentalidad aristocrática busca ser el primero, el mejor ya que ello trae consigo la fama, el honor y el reconocimiento. La actitud contraria lo que trae es el deshonor. En este sentido, los adjetivos que en Homero designan al hombre excelente (agathós) y el hombre virtuoso (areté), nada tienen que ver con el mantenimiento de una conducta justa y auto controlado en sus manifestaciones vitales. Lo importante de todo lo antes señalados será entender el comportamiento en los diversos ámbitos y como a su vez estos nos traen similitudes en las culturas actuales a nivel mundial.




Lo importante es ser el primero, la fama, el honor, la naturaleza especial heredada, el pertenecer a una clase determinada, esas eran ideas muy importantes y que a su vez nos hacen denotar que aún se mantienen en muchas culturas. Estas son las características que hacen del hombre un ser bueno y virtuoso. El hombre aristocrático es un hombre vuelto hacia este mundo, no hacia la otra vida, ni hacia su interior. Lo importante es el disfrute de sus bienes en tiempos de paz, así como la euphrosyne o alegría del banquete acompañado del canto del Aedo. El hombre aristocrático, de acuerdo con la ideología que representa, piensa poseer una naturaleza o physis especial que se hereda. Esta naturaleza especial del noble incluye una serie de rasgos, como la sabiduría. Ahora bien, no una sabiduría racional fruto del estudio o del aprendizaje, sino instintiva y natural. En este sentido, Píndaro, compara la nobleza con las cualidades instintivas de las razas animales. Ahora el sabio es el que sabe mucho por naturaleza, frente al que sabe por aprendizaje, el cual tiene una areté inferior.
En la Grecia clásica, por primera vez primó el pensamiento secular, es decir, una cierta separación de la religión y la política. No es que los griegos no fueran religiosos: tenían una gran cantidad de dioses y muchos rituales, pero sus dioses eran sólo algo más que hombres, y su culto se parecía más a un ministerio de relaciones exteriores que a una adoración estática y temerosa. "En Grecia, la Religión y la Política estaban relacionadas en una forma desconocida en otras partes dice Hearnshaw la Política dominaba y la Religión era secundaria".
Los primeros intentos de reflexión política secular estuvieron muy influidos por esa versión de la matemática cargada de significación metafísica que caracterizó a Pitágoras y sus discípulos, que en este campo verdaderamente no obtuvieron resultados dignos de destacar.
Los primeros filósofos políticos propiamente dichos fueron los sofistas, en el siglo V aC. Fueron los intelectuales de su tiempo, altaneros y engreídos, que se enorgullecían de su emancipación respecto de la religión tradicional y de la moral convencional. Rechazaban el patriotismo y los deberes de la ciudadanía, y planteaban una libertad individual sin trabas y un libre pensamiento. Mucho antes que Maquiavelo, plantearon una completa separación de la conducta pública y la moral privada.
Los sofistas enseñaban que el Estado es de origen convencional y contractual; que las leyes expresan una relación de fuerzas desprovista de toda sacralidad, y que el derecho se identifica con el poder. Su imagen individual, de intelectuales desencantados, ciertamente lúcidos en muchas observaciones y hasta simpáticos en su individualismo anárquico y un tanto cínico, se eclipsaba ante las consecuencias prácticas graves que podía tener la generalización de sus teorías, que cuestionaban las bases implícitas de la ciudad misma y el conformismo social de la mayoría de sus habitantes.
Sus ideas, potencialmente subversivas, convocaron al campo de la controversia a un pensador incomparablemente más valioso y profundo que ellos: Sócrates (469-399 aC) quien, con su inimitable dialéctica mostró la falsedad de sus argumentos y enseñó el carácter natural y necesario del Estado, el fundamento inmutable y sagrado de la Ley, la necesaria sujeción del Poder al Derecho, la primacía de la Sociedad sobre el Individuo y el derecho social a exigir los servicios del hombre más sabio y mejor para su gobierno.

POSITIVISMO

Surge a finales del siglo XIX e inicios del XX, pero sus antecedentes se remontan al escepticismo del escocés David Hume (1711-1776), el racionalismo del alemán Inmanuel Kant (1724-1804) y al pragmatismo del francés Claude Saint-Simon (1760-1825). Esta corriente fue liderada por Auguste Comte (1798-1857) y John Stuart Mill (1806-1873)

Augusto Comte, pensó que la sociedad era un fenómeno científico, que se podía estudiar como un todo y de su estudio surgirán principios generales a toda sociedad. Estos principios serán lo suficientemente válidos como para conformar en los seres humanos una acción social, que conduzca a la fraternidad y solidaridad entre ellos, pues formarán acciones y creencias comunes. A esta ciencia capaz de crear esa reforma llamó Sociología.

FUNCIONALISMO
En esta corriente se sostiene que la cultura conforma un todo inseparable y tiene su origen en los hechos sociales; es decir, es un hecho social, lo que significa que la sociedad actúa como un organismo vivo, con una serie de funciones que se complementan entre sí, pero que forman un cuerpo, un todo armónico. Por lo tanto, es una ideología de carácter holístico. De esta manera, la sociedad es concebida como un organismo biológico, donde cada una de sus partes cumple una función y se le percibe como un sistema, donde cada de sus partes cumple un papel o rol bien determinado.

MARXISMO
afael Pla León (2003) nos explica que generalmente se ha confundido Marxismo con Comunismo, pero la diferencia es distinguible en el hecho de que las relaciones que se le establecen comprenden la esfera de un movimiento real. Pero, el Marxismo es un fenómeno intelectual, una reflexión que surge a partir de una interpretación de la realidad. Como filosofía, intentó explicar la sociedad capitalista de su tiempo. En tal sentido, Pla nos enfatiza que: ”Es cierto que el Marxismo tendría una estrecha relación con el movimiento obrero, o con los partidos comunistas formados en su seno; pero, esto no es motivo para no saber distinguir que son cosas diferentes y que su identificación obedece a circunstancias muy concretas y específicas”.

La confusión se presenta porque tanto Marx como Engels fueron activistas del movimiento obrero, al punto de ser impulsadores de la creación del Movimiento Obrero Internacional, en la Primera Internacional Comunista. El Comunismo es la acción que se desprende de la práctica social comunitaria, sustentada en los estudios de Marx sobre la manera de organización comunitaria de sociedades en la génesis de la sociedad humana, a lo que llamó “Comunismo primitivo”, como prueba histórica de que los seres humanos pueden convivir de manera solidaria y en condiciones de igualdad social. Para estos autores, el gran conflicto de la humanidad fue el surgimiento de la desigualdad social, cuando la sociedad comienza a dividirse en clases. Surgen, entonces, clases sociales que dominan y clases sociales dominadas.Estas clases sociales, según la teoría de Marx, en algún momento de su desarrollo histórico, entran en contradicciones y surgen, así, las luchas, unas para liberarse y otras para perpetuar la dominación.

ESTRUCTURALISMO

Es una corriente de pleno auge del siglo XX. Se desarrolla a partir de los años sesenta y vino a ser una respuesta al Marxismo y al Funcionalismo. Tiene su origen en los análisis lingüistas del belga Ferdinand de Saussure (1857-1913), el cual explicó el funcionamiento lingüístico, a través de la manera cómo se organizan los elementos de una lengua; es decir, desde la estructura gramatical, de eso que nosotros llamamos gramática.

Los estudios de Saussure inspiraron al antropólogo belga Lévi-Strauss (nacido en Bruselas en 1908). El estudio de la estructura de la lengua sirvió a Lévi-Strauss para explicar a la sociedad humana desde las estructuras sociales y no desde las acciones individuales; es decir, para este autor, la acción colectiva obedece a patrones sociales, a unidades que constituyen el todo, pero que deben ser desglosadas para su estudio. Estas unidades forman una red que es el tejido social. Todo hecho humano entraña una estructura y para comprenderla hay que entender el hecho y su cadena.

Bien, como podemos percibir, cada una de estas corrientes ha aportado un aspecto fundamental para el conocimiento de la sociedad humana, no sólo desde el punto de vista de su evolución, sino también para la comprensión de su funcionamiento y conformación. He aquí la importancia de este breve recorrido por estas corrientes del análisis sociológico.

TEORÍA KEYNESIANA

John Maynard Keynes fue un conocido economista británico, nacido en Cambridge, el año de 1883. Su teoría económica cuestionó y prácticamente echa por tierra, principios fundamentales de la teoría económica clásica. La teoría clásica económica sostenía que, de manera natural en las leyes del mercado y en algún momento de su despliegue, llega a igualarse la oferta y la demanda. A mayor demanda, la oferta baja sus precios en el mercado e incrementa el acceso al campo de trabajo y decrece el desempleo. El papel que debía cumplir el Estado era sólo de resguardo y apoyo al sector económico.

A partir de 1929, se desencadena una profunda crisis económica a nivel mundial, que puso en peligro la economía mundial, la cual se sustentaba en el “patrón oro”, originada por la caída de la bolsa de valores de Nueva York. Esta crisis originó un considerable contingente de desempleados y develó la vulnerabilidad de esta premisa sustentada por los economistas clásicos
Keynes, al analizar esta crisis comprende, primero, la necesidad de sustentar la economía mundial en un patrón diferente al oro. Hasta entonces, la mayoría de los economistas y de los responsables de las políticas económicas habían aceptado los altibajos de los ciclos económicos como inevitables y fueron precisamente estas ideas lo que les impidió hacer frente a la depresión de los años 30. Sin embargo, Keynes, con una nueva teoría, analiza la causa de los ciclos económicos en los que se alternan períodos de elevado desempleo y elevada inflación, sugiriendo, además, a los gobiernos cómo podían controlar los peores excesos de los ciclos económicos.Keynes expuso un doble argumento. En primer lugar, afirmó que en las economías de mercado Es posible que el desempleo sea elevado y que se sub-utilice la capacidad. Además, afirmó que la política fiscal y monetaria puede influir en la producción y reducir así el desempleo y acortar las recesiones económicas.

Estas proposiciones provocaron grandes controversias; pero, después de la Segunda Guerra Mundial, la economía keynesiana acabó dominando la macroeconomía y la política económica de los gobiernos. Durante la década de los años sesenta del siglo XX, casi todos los análisis de la política macroeconómica se basaron en la visión keynesiana del mundo.

En la actualidad, pocos economistas creen que la política de los gobiernos puedan eliminar los ciclos económicos, como prometía la teoría de Keynes, ya que ni la economía ni la política han sido las mismas desde la publicación de su teoría.

NEOLIBERALISMO

El Neoliberalismo es una teoría que surgió a fines del siglo XX, y vigente en la actualidad del siglo XXI. Con este vocablo se caracteriza a una serie de postulados económicos, filosóficos, sociales y políticos, que retoman fundamentos básicos del Liberalismo, surgido durante el siglo XVIII en Europa. Estos principios básicos son los de la libre empresa, la competencia del mercado, gobiernos, que amparen la dinámica de la producción capitalista y una ideología de carácter global que sostiene la necesidad y virtud de la economía de mercado capitalista.

El científico, de origen alemán y radicado en Costa Rica, Franz Hinkelanmert (2005. “El sujeto y la ley”), define el Neoliberalismo como “la sociedad del cálculo”. Para el colombiano Enrique Russel (2006. El discurso teórico del pensamiento neoliberal). El pensamiento neoliberal se sustenta en la idea y creación de una gran sociedad, cuyos principios fundamentales son la libertad económica, de los individuos y el mercado como principal institución económica y social. En tal sentido, el mercado se convierte en la única y exclusiva realidad en el Neoliberalismo.

Continúa señalando Dussel, que la condición para el mercado es la libre competencia, vivencia da en la libertad individual, la libertad de la propiedad privada y la libertad de los precios. Por eso, para Dussel, los grandes enemigos del Neoliberalismo son el nacionalismo y el Socialismo. Está basado en un “complejo desarrollo metodológico y teórico”, que relaciona la supuesta superioridad del mercado de la libertad individual y un supuesto orden espontáneo, que brota de la dinámica del mercado.

Para Dussel, el Neoliberalismo posee una misión de lo humano, violenta y agresiva y va en contra de “cualquier tipo de planificación, la justicia social, el nacionalismo constructivo y cualquier tipo de utopía, que no está fundada en el mercado y sus mecanismos”.

Puente Hierro dijo...

el socialismo

A pesar de que al inicio la desintegración y lucha individual por el progreso hizo el hundimiento del socialismo ortodoxo en muchos países, principalmente la URSS y Europa Oriental, se mantiene en países como China, Cuba, Corea del Norte, Libia y Vietnam. Ha adoptado algo de flexibilidad y en algunos casos un considerable desarrollo. Tal ejemplo es China, cuarta nación más poderosa económicamente del mundo y cuya mano de obra se ha generalizado por el mercado mundial. Otros países, por otra parte, aunque no alcanzan al auge de una vez han subido y restaurado en parte su economía, como Vietnam y Cuba.
La geopolítica neoliberal, que se supone sería causada por la globalización corporativista, han provocado según estos movimientos, tales daños sociales y económicos a muchos países tanto desarrollados como del Tercer Mundo (que también se atribuyen a la corrupción y autoritarismo de partidos políticos y gobiernos), que habrían provocado un despertar de un nuevo tipo de socialismo democrático, sino la caída y desprestigio del sistema democrático liberal en muchos países.
Como ya se indicó el significado dado al socialismo es muy amplio y puede variar según el exponente al igual que los proyectos que aplicarían, aunque normalmente se refieren al socialismo democrático-estadocéntrico o de partido (parlamentario) y su modelo suele ser el de políticas económicas internas intervencionistas, y mercantilistas en comercio exterior. Según Heinz Dieterich lo que en América latina se denominan actualmente gobiernos socialistas, son más bien intentos de aplicación contemporáneos de las políticas de la economía social de mercado y el Estado social de la democracia cristiana de antaño.

Katty Karina dijo...

buenas tardes profesora

El Neoliberalismo es una teoría que surgió a fines del siglo XX, y vigente en la actualidad del siglo XXI. Con este vocablo se caracteriza a una serie de postulados económicos, filosóficos, sociales y políticos, que retoman fundamentos básicos del Liberalismo, surgido durante el siglo XVIII en Europa. Estos principios básicos son los de la libre empresa, la competencia del mercado, gobiernos, que amparen la dinámica de la producción capitalista y una ideología de carácter global que sostiene la necesidad y virtud de la economía de mercado capitalista.

El científico, de origen alemán y radicado en Costa Rica, Franz Hinkelanmert (2005. “El sujeto y la ley”), define el Neoliberalismo como “la sociedad del cálculo”. Para el colombiano Enrique Russel (2006. El discurso teórico del pensamiento neoliberal). El pensamiento neoliberal se sustenta en la idea y creación de una gran sociedad, cuyos principios fundamentales son la libertad económica, de los individuos y el mercado como principal institución económica y social. En tal sentido, el mercado se convierte en la única y exclusiva realidad en el Neoliberalismo.

Platón y Aristóteles: Eran conscientes de que ninguna ciudad griega había realizado los ideales que ellos creían implícitos en la ciudad-estado. De no haber tenido presente con toda claridad en sus pensamientos la necesidad de crítica y corrección, nunca habrían intentado analizar la sociedad en que vivían, ni distinguir sus perversiones de sus éxitos. Pero aunque el planteo fuese crítico, seguían creyendo que en la ciudad-estado se daban en cierta medida las condiciones necesarias para una vida buena. En consecuencia, su crítica era fundamentalmente amistosa.
La asociación, en suma era política porque se relacionaba con temas de interés común, y porque todos los integrantes tomaban parte en una vida común (la vida buena implicaba la participación en la vida del estado). La ciudad estado estaba concebida como moralmente autárquica.

Orrientes Sociologicas entre los siglos XVIII al XX.

Positivismo:

La primera de estas teorías, y la que da origen a la Sociología como ciencia, fue el Positivismo. Éste nace en un momento histórico en que las disciplinas científicas comienzan a entronizarse como ciencias de la verdad. Todos los procesos naturales eran sometidos a la observación y la experimentación. El cientificismo se extiende hasta la reflexión en torno a las actuaciones humanas. Desde el punto de vista político y económico, el ambiente europeo está marcado por los principios del Liberalismo


Funcionalismo:

El Funcionalismo, de origen inglés, es una corriente sociológica del siglo XX y se origina en estudios del campo antropológico. Tuvo gran influencia en los Estados Unidos. Sus principales exponentes fueron, en Europa, Bronislaw Malinowski (Polonia. 1874-1942), Radcliffe-Brown (Inglaterra. 1881-1955), Evans Pritchard (Inglaterra. 1902-1973); en Estados Unidos, Talcot Parson (1902-1979) y Robert Merton (1910-2003).

En esta corriente se sostiene que la cultura conforma un todo inseparable y tiene su origen en los hechos sociales; es decir, es un hecho social, lo que significa que la sociedad actúa como un organismo vivo, con una serie de funciones que se complementan entre sí, pero que forman un cuerpo, un todo armónico. Por lo tanto, es una ideología de carácter holístico. De esta manera, la sociedad es concebida como un organismo biológico, donde cada una de sus partes cumple una función y se le percibe como un sistema, donde cada de sus partes cumple un papel o rol bien determinado.

Marxismo:

Esta corriente surge con el alemán Carlos Marx (1818-1883) y el prusiano Federico Engels (1820-1895), como respuesta a los socialistas utópicos, quienes, según Carlos Marx, habían interpretado la realidad social, pero no poseían ninguna propuesta para transformarla. Sienta las bases de su análisis en el estudio de las organizaciones humanas y la manera cómo se han organizado para la sobrevivencia; por lo tanto, el eje central de estudio son las relaciones económicas, las relaciones que surgen producto de la manera cómo se organizan para la producción material.
Erróneamente se ha visto al Marxismo como una ideología que propugna la violencia, a causa de una mala interpretación del llamado que hacen Engels y Marx a la transformación social, a través de procesos revolucionarios como único medio posible para acabar con la dominación del sistema capitalista.

Estructuralismo:

Los estudios de Saussure inspiraron al antropólogo belga Lévi-Strauss (nacido en Bruselas en 1908). El estudio de la estructura de la lengua sirvió a Lévi-Strauss para explicar a la sociedad humana desde las estructuras sociales y no desde las acciones individuales; es decir, para este autor, la acción colectiva obedece a patrones sociales, a unidades que constituyen el todo, pero que deben ser desglosadas para su estudio. Estas unidades forman una red que es el tejido social. Todo hecho humano Es una corriente de pleno auge del siglo XX. Se desarrolla a partir de los años sesenta y vino a ser una respuesta al Marxismo y al Funcionalismo. Tiene su origen en los análisis lingüistas del belga Ferdinand de Saussure (1857-1913), el cual explicó el funcionamiento lingüístico, a través de la manera cómo se organizan los elementos de una lengua; es decir, desde la estructura gramatical, de eso que nosotros llamamos gramática.

Teoria Keynesiana:

John Maynard Keynes fue un conocido economista británico, nacido en Cambridge, el año de 1883. Su teoría económica cuestionó y prácticamente echa por tierra, principios fundamentales de la teoría económica clásica. La teoría clásica económica sostenía que, de manera natural en las leyes del mercado y en algún momento de su despliegue, llega a igualarse la oferta y la demanda. A mayor demanda, la oferta baja sus precios en el mercado e incrementa el acceso al campo de trabajo y decrece el desempleo. El papel que debía cumplir el Estado era sólo de resguardo y apoyo al sector económico.


Teoria del Neoliberalismo:

El Neoliberalismo es una teoría que surgió a fines del siglo XX, y vigente en la actualidad del siglo XXI. Con este vocablo se caracteriza a una serie de postulados económicos, filosóficos, sociales y políticos, que retoman fundamentos básicos del Liberalismo, surgido durante el siglo XVIII en Europa. Estos principios básicos son los de la libre empresa, la competencia del mercado, gobiernos, que amparen la dinámica de la producción capitalista y una ideología de carácter global que sostiene la necesidad y virtud de la economía de mercado capitalista.

El científico, de origen alemán y radicado en Costa Rica, Franz Hinkelanmert (2005. “El sujeto y la ley”), define el Neoliberalismo como “la sociedad del cálculo”. Para el colombiano Enrique Russel (2006. El discurso teórico del pensamiento neoliberal). El pensamiento neoliberal se sustenta en la idea y creación de una gran sociedad, cuyos principios fundamentales son la libertad económica, de los individuos y el mercado como principal institución económica y social. En tal sentido, el mercado se convierte en la única y exclusiva realidad en el Neoliberalismo.

felipe dijo...

buenas tardes profesora acontinuacion le hare un breve comentario sobre sobre es pensaminento clasico griego.ideal politico-social del platon y aristoteles.

desde la aparicion del hombre en la tierra,ha continuado existiendo un objecentrismo ,por eso en la grecia de antaño que fue un gran imperio que pertenecio a la mesopotania,donde se desarrollo culturas avanzadases asi como;surge platon quien atraves de su pensamiento filosofico,se adentro a programas sociales como:la forma de vida de los diferentes latitudes al rededor de grecia,atraves de su pensamiento se proyetaron una serie de interrogantes como;que era la tierra,si tenia fin,si era redonda,o que forma tendria,o cual era el objectivo principal del ser humano para servirce de ella.

en cuanto a aristoteles,este se proyecto tambien a la parte fisiologica y filosofica,asi como la ciencias sobre todo las matematicas y la fisica,en cuanto ala parte social busco la exencia del ser humano,no tan solo en materia sino tambien en espiritu,prolongandose muchas veces a contradecir aspectos teologicos de esos tiempos.

CORRIENTES SOCIOLOGICAS DE LOS SIGLOS XVIII AL XX:

*LIBERALISMO:

deseos de aquellos tiempos de que las comunidades humanas,en la que trata de desprendersen del yugo de la esclavitud,lo que trajo como concecuensia una forma de rebelarse,cosiguiendo su objectivo se sale de una esclavitud para entrar a otras.esto trae como consecuencia el uso y el abuso de lo que es libre,combirtiendose en libertinaje.

*POSITIVISMO:

es el resultado de haber salido de un estatu de dominancia a otro de independencia,con grandes rasgos de desarrollo individules y colectivos es por eso que la ciencia tuvo un gra adelanto,hasta el aspecto tecnologico.es asi como surgen la maquinas de vapor,luego las termoelectricas,la hidroelectricidad,las maquinas de combustion interno,aviones y barcos lo que permitiero el desarrollo industrial.

*ESTRUTURALISMOS:

se establecieron las bases sobre las que descanse la estrutura cientifica,con asiomas teoremas y leyes,un ejemplo es el avance tegnologico hacia los espacios ciderales,las telecomunicaciones,las microondas,los radares,y todos el sistema aereo y maritimo.

*MARXISMO:

es el materialismo puro neto,pura ecencia aqui nada se crea,todo lo da la naturaleza como su nombre lo indicay nada es obtenido atraves de aspectos teologicos.asi como el marxismo niega la existencia de dios,y de todo lo que este relacionado con el.

TEORIA KEYNESIANA Y TEORIA NEOLIBERAL:

la teoria keynesiana se refiere al valor que tienen los productos tantoen su fabricacion como en su comercializacion,donde se trata de establecer una justicia,una igualda,pleno empleo sin desocupacion.en realidad esto no se da por ello hoy se aplica la "ley de say" donde se trata de establecer un punto de equilibrio entre la oferta y la demanda y el mercado.

por otra parte la teoria neoliberal;se refiere al excesivo sobre precio de los produtos que le ser humano demanda o consume,este es influenciado por la devaluacion y la inflacion que ocurre en cada latitud,es asi como hoy en dia no se puede casi alcanzar muchas veces ni siquiera los alimentos de consumo diario,porque los precios de mercado,son mas altos que las remuneraciones minimas de los trabajadores.

BUENAS TARDES PROFESORA QUE ESTES BIEN.

joseedgar dijo...

PENSAMIENTO SOCIAL CLASICO GRIEGO.IDEAL POLITICO-SOCIAL DEL PLATON Y ARISTOTELES:

Ya mencionamos antes nuestro "eurocentrismo cultural".Creemos, sin embargo, que no hay ningún eurocentrismo en reconocer que, en su forma más plena y sistemática, la Filosofía Política, la Ciencia Política y con ellas las primeras teorías políticas normativas puras, nacieron en la Grecia clásica. En todo lo que hemos visto hasta ahora es evidente que hay pensamiento político e incluso sabiduría política, pero también es notorio que hay mucho magma religioso-teológico en esas obras, magma del cual hay que separar el pensamiento político como se separa el metal de la roca que lo contiene, para analizarlo, y luego restituirlo a él, porque sin ese sustento carece de sentido y no resulta incluso comprensible.

En la Grecia clásica, por primera vez primó el pensamiento secular, es decir, una cierta separación de la religión y la política. No es que los griegos no fueran religiosos: tenían una gran cantidad de dioses y muchos rituales, pero sus dioses eran sólo algo más que hombres, y su culto se parecía más a un ministerio de relaciones exteriores que a una adoración estática y temerosa. "En Grecia, la Religión y la Política estaban relacionadas en una forma desconocida en otras partes -dice Hearnshaw (1)- la Política dominaba y la Religión era secundaria".

Los primeros filósofos políticos propiamente dichos fueron los sofistas, en el siglo V aC. Fueron los intelectuales de su tiempo, altaneros y engreídos, que se enorgullecían de su emancipación respecto de la religión tradicional y de la moral convencional. Rechazaban el patriotismo y los deberes de la ciudadanía, y planteaban una libertad individual sin trabas y un libre pensamiento. Mucho antes que Maquiavelo, plantearon una completa separación de la conducta pública y la moral privada.

Los sofistas enseñaban que el Estado es de origen convencional y contractual; que las leyes expresan una relación de fuerzas desprovista de toda sacralidad, y que el derecho se identifica con el poder. Su imagen individual, de intelectuales desencantados, ciertamente lúcidos en muchas observaciones y hasta simpáticos en su individualismo anárquico y un tánto cínico, se eclipsaba ante las consecuencias prácticas graves que podía tener la generalización de sus teorías, que cuestionaban las bases implícitas de la ciudad misma y el conformismo social de la mayoría de sus habitantes.

Sus ideas, potencialmente subversivas, convocaron al campo de la controversia a un pensador incomparablemente más valioso y profundo que ellos: Sócrates (469-399 aC) quien, con su inimitable dialéctica mostró la falsedad de sus argumentos y enseñó el carácter natural y necesario del Estado, el fundamento inmutable y sagrado de la Ley, la necesaria sujeción del Poder al Derecho, la primacía de la Sociedad sobre el Individuo y el derecho social a exigir los servicios del hombre más sabio y mejor para su gobierno.


El asesinato de Sócrates fue una escandalosa injusticia, el prototipo del acto inicuo, contra el que debe luchar todo filósofo. Tal convicción animó la obra de Platón (427-347 aC), que fue su discípulo durante los últimos ocho años de la vida de Sócrates, y que dio a conocer y desarrolló en sus "Diálogos" las ideas de su Maestro, aunque quizás nunca sabremos realmente cuál fue el aporte de uno y otro a la construcción de esa verdadera columna vertebral de la filosofía occidental.

Los principios fundamentales de la filosofía platónica son: que el fin supremo de la existencia es la virtud, que la virtud es sinónimo de conocimiento, y que el intelecto, órgano del conocimiento, es el factor dominante en el hombre. Platón aplicó tales principios en sus tres diálogos políticos: "La República", "El Político" y "Las Leyes".

El objeto de "La República" es combatir las ideas políticas de los sofistas, y criticar las costumbres políticas de los gobiernos griegos de su tiempo -democracias o monarquías- por su falta de virtud cívica. Plantea en esta obra un ideal político demasiado abstracto y deshumanizado. En "El Político" formula un sistema más compatible con la naturaleza humana corriente: en este diálogo se inclina a pensar que el mejor gobierno posible es el del "Rey-Filósofo", que gobierna de acuerdo con las leyes. Finalmente, en "Las Leyes", Platón abandona la idea de alcanzar un ideal metafísico y concluye diciendo que en este mundo imperfecto (donde los Reyes-Filósofos son muy escasos) un Estado con división y separación de los poderes es lo mejor que prácticamente puede realizarse.

Aristóteles (384-322 aC) fue un discípulo rebelde y cuestionador (y el más capaz) de Platón, y tras la muerte de su maestro y muchos viajes, fundó en Atenas su propia escuela, el Liceo.

Su principal obra de pensamiento político, "La Política", no tiene el encanto literario de los diálogos platónicos, y al parecer proviene de apuntes de conferencias recopilados por discípulos. Esta obra continúa y acentúa decididamente la tendencia, que ya se insinuaba en el último Platón, de abandonar la vía puramente especulativa y fortalecer la participación del material empírico en la reflexión política, al punto de que Aristóteles puede ser considerado "el padre fundador de la Ciencia Política clásica".


No creemos necesario extendernos más aquí porque todas las obras de Historia del Pensamiento Político contienen amplias referencias a estos aportes fundamentales al pensamiento político universal, y a ellas remitimos al lector interesado en profundizar el tema, no sin recomendar el invalorable contacto directo con las obras originales. Sí agregaremos aquí un comentario sobre otro trabajo, menos conocido pero a nuestro entender de gran valor como expresión del pensamiento político griego clásico, especialmente en su dimensión "internacional". No es la obra de un filósofo sino la de un historiador: se trata de la "Historia de la Guerra del Peloponeso" de Tucídides (460?-395 aC).

La constancia que ponen de manifiesto las sociedades humanas -cualquiera sea la forma de su organización política- en hacerse la guerra, asegura la actualidad permanente de la obra de Tucídides, que supo distinguir con claridad lo esencial de lo accesorio en la historia humana -especialmente en la historia de la guerra- y expresarlo en términos válidos para todos los tiempos. Dice Tucídides en las páginas introductorias de su obra: "Yo me consideraría muy satisfecho si esta obra fuera considerada útil por aquellos que quieran ver claro, tanto en los acontecimientos del pasado como en aquellos, parecidos o similares, que la naturaleza humana nos reserva en el porvenir. Más bien que una pieza literaria compuesta para el auditorio de un momento, es un capital imperecedero lo que se encontrará aquí". Esta certeza, que Tucídides tenía, del carácter imperecedero de su obra, ha encontrado su confirmación a través de los tiempos. Muchos autores célebres posteriores lo citan, desde Hobbes y Hume, pasando por Hegel y Clausewitz, hasta Erik Weil y Raymond Aron en nuestro tiempo. Siempre se consideró, y se sigue considerando, que la lectura meditada de la "Guerra del Peloponeso" es una introducción formativa totalmente válida para la reflexión política (2).

Dos razones tiene Tucídides para pensar en el carácter perdurable de su obra: la primera es la naturaleza del conflicto de que trata, sin duda una gran guerra, por la potencia adquirida por los antagonistas y por su objetivo: la futura hegemonía sobre el mundo civilizado. La segunda es que tal guerra, por su violencia sin piedad, lleva a su más alto punto, en estado de brutal pureza, a la naturaleza esencial del hombre, su agresivo aspecto dominante, que se revela a su propia conciencia por la dureza misma de las pruebas a que se ve sometido.

El objetivo "político" de la obra de Tucídides es muy claro: se trata de aportar a quienes quieren practicar seriamente su oficio de ciudadanos, los recursos de conocimiento que les permitan ubicar con acierto su reflexión y su acción, vale decir, disponer de las categorías que les permitan conocer lo esencial de la realidad del medio en el cual deberán luchar y actuar.

En el análisis de los hechos históricos que marcaron los principales procesos de la Guerra del Peloponeso, Tucídides descubrió un concepto clave para entender todo procesos político de confrontación entre entidades estatales: el concepto de IMPERIALISMO, en su acepción puramente política. La dinámica de la formación de un centro imperial y de una periferia dominada -advirtió Tucídides- tiene una lógica interna que es independiente de las intenciones de los actores. Si hay dos centros (si el sistema es bipolar, diríamos en el lenguaje de hoy) fatalmente el mutuo temor los llevará a enfrentarse sin que sea posible volver atrás ni encontrar otra salida: "...si la muy oligárquica Esparta se hubiera encontrado en la posición de la muy democrática Atenas, hubiera actuado sin duda de la misma manera y con las mismas consecuencias", dice Tucídides.

Esta "teoría del imperialismo" se apoya en una concepción realista y "sombría" de la naturaleza humana. La guerra es para Tucídides un poderoso develador, que manifiesta en los actos colectivos algunas tendencias primordiales de nuestra naturaleza como individuos y como Humanidad: "...nuestra conducta no tiene nada que pueda sorprender...nada que no esté en el orden de las cosas humanas..." dicen los plenipotenciarios atenienses ante la Asamblea espartana en la última negociación antes del estallido de las hostilidades.

El discurso analítico de Tucídides sobre la historia de esta guerra se caracteriza por un racionalismo riguroso y totalizador. Su análisis de los hechos históricos vincula permanentemente las acciones militares con las reacciones de las Asambleas y del ánimo de los pueblos. Se entrecruzan allí las polémicas sobre estrategia, los acuerdos entre aliados y los enfrentamientos de los negociadores hostiles. La complejidad de las situaciones y la dificultad que entrañan las opciones a hacer son acertadamente expresadas recurriendo a un método que ya había sido usado por los sofistas: la yuxtaposición en una misma escena de dos discursos, que expresan las opciones extremas a que da lugar cada situación. Las acciones militares y las deliberaciones políticas se confrontan y se refuerzan en una descripción vivísima de las situaciones, en un diálogo tenso y conflictivo. El discurso del historiador conceptualiza el conflicto pero no lo resuelve ni busca reabsorberlo imaginariamente en algún "estado de equilibrio" nuevo y no conflictivo. Quizás todos estos elementos de la visión de Tucídides son lo que le da a su obra ese aire de "permanente actualidad", de modernidad, que nos sorprende a cada lectura...

CORRIENTES SOCIOLOGICAS DE LOS SIGLOS XVIII AL XX:

POSITIVISMO

La primera de estas teorías, y la que da origen a la Sociología como ciencia, fue el Positivismo. Éste nace en un momento histórico en que las disciplinas científicas comienzan a entronizarse como ciencias de la verdad. Todos los procesos naturales eran sometidos a la observación y la experimentación. El cientificismo se extiende hasta la reflexión en torno a las actuaciones humanas. Desde el punto de vista político y económico, el ambiente europeo está marcado por los principios del Liberalismo.

Surge a finales del siglo XIX e inicios del XX, pero sus antecedentes se remontan al escepticismo del escocés David Hume (1711-1776), el racionalismo del alemán Inmanuel Kant (1724-1804) y al pragmatismo del francés Claude Saint-Simon (1760-1825). Esta corriente fue liderada por Auguste Comte (1798-1857) y John Stuart Mill (1806-1873)

Augusto Comte, pensó que la sociedad era un fenómeno científico, que se podía estudiar como un todo y de su estudio surgirán principios generales a toda sociedad. Estos principios serán lo suficientemente válidos como para conformar en los seres humanos una acción social, que conduzca a la fraternidad y solidaridad entre ellos, pues formarán acciones y creencias comunes. A esta ciencia capaz de crear esa reforma llamó Sociología.

El Positivismo aportó a la búsqueda humana la comprensión de que el ser es capaz de encontrar respuestas lógicas al mundo físico que le rodea, así como a todo lo que atañe a sus acciones y se convirtió en un enemigo ideológico de los principios religiosos, fundamentalmente del Cristianismo, considerados ideas erradas, porque apartaban al ser humano de la realidad. El conocimiento verdadero es sólo el que se origina de la experiencia.
De esta manera, busca en la ciencia la única vía capaz de aportar el conocimiento y, a través de ella, se domina y comprende a la naturaleza y a la sociedad misma, ambas instancias partes del mundo real. Sólo lo visible puede verificarse, cuantificarse y transformarse. Por lo tanto, el conocimiento sólo se origina de la experiencia y a través de él es posible construir una sociedad, que provea a sus integrantes bienestar y progreso. Como los hechos son la realidad científica, esta doctrina hizo de la disciplina histórica uno de sus pilares fundamentales.

* FUNCIONALISMO
El Funcionalismo, de origen inglés, es una corriente sociológica del siglo XX y se origina en estudios del campo antropológico. Tuvo gran influencia en los Estados Unidos. Sus principales exponentes fueron, en Europa, Bronislaw Malinowski (Polonia. 1874-1942), Radcliffe-Brown (Inglaterra. 1881-1955), Evans Pritchard (Inglaterra. 1902-1973); en Estados Unidos, Talcot Parson (1902-1979) y Robert Merton (1910-2003).

En esta corriente se sostiene que la cultura conforma un todo inseparable y tiene su origen en los hechos sociales; es decir, es un hecho social, lo que significa que la sociedad actúa como un organismo vivo, con una serie de funciones que se complementan entre sí, pero que forman un cuerpo, un todo armónico. Por lo tanto, es una ideología de carácter holístico. De esta manera, la sociedad es concebida como un organismo biológico, donde cada una de sus partes cumple una función y se le percibe como un sistema, donde cada de sus partes cumple un papel o rol bien determinado.

MARXISMO

Esta corriente surge con el alemán Carlos Marx (1818-1883) y el prusiano Federico Engels (1820-1895), como respuesta a los socialistas utópicos, quienes, según Carlos Marx, habían interpretado la realidad social, pero no poseían ninguna propuesta para transformarla. Sienta las bases de su análisis en el estudio de las organizaciones humanas y la manera cómo se han organizado para la sobrevivencia; por lo tanto, el eje central de estudio son las relaciones económicas, las relaciones que surgen producto de la manera cómo se organizan para la producción material.
Erróneamente se ha visto al Marxismo como una ideología que propugna la violencia, a causa de una mala interpretación del llamado que hacen Engels y Marx a la transformación social, a través de procesos revolucionarios como único medio posible para acabar con la dominación del sistema capitalista.

Rafael Pla León (2003) nos explica que generalmente se ha confundido Marxismo con Comunismo, pero la diferencia es distinguible en el hecho de que las relaciones que se le establecen comprenden la esfera de un movimiento real. Pero, el Marxismo es un fenómeno intelectual, una reflexión que surge a partir de una interpretación de la realidad. Como filosofía, intentó explicar la sociedad capitalista de su tiempo. En tal sentido, Pla nos enfatiza que: ”Es cierto que el Marxismo tendría una estrecha relación con el movimiento obrero, o con los partidos comunistas formados en su seno; pero, esto no es motivo para no saber distinguir que son cosas diferentes y que su identificación obedece a circunstancias muy concretas y específicas”.

La confusión se presenta porque tanto Marx como Engels fueron activistas del movimiento obrero, al punto de ser impulsadores de la creación del Movimiento Obrero Internacional, en la Primera Internacional Comunista. El Comunismo es la acción que se desprende de la práctica social comunitaria, sustentada en los estudios de Marx sobre la manera de organización comunitaria de sociedades en la génesis de la sociedad humana, a lo que llamó “Comunismo primitivo”, como prueba histórica de que los seres humanos pueden convivir de manera solidaria y en condiciones de igualdad social. Para estos autores, el gran conflicto de la humanidad fue el surgimiento de la desigualdad social, cuando la sociedad comienza a dividirse en clases. Surgen, entonces, clases sociales que dominan y clases sociales dominadas.Estas clases sociales, según la teoría de Marx, en algún momento de su desarrollo histórico, entran en contradicciones y surgen, así, las luchas, unas para liberarse y otras para perpetuar la dominación.

ESTRUCTURALISMO

Es una corriente de pleno auge del siglo XX. Se desarrolla a partir de los años sesenta y vino a ser una respuesta al Marxismo y al Funcionalismo. Tiene su origen en los análisis lingüistas del belga Ferdinand de Saussure (1857-1913), el cual explicó el funcionamiento lingüístico, a través de la manera cómo se organizan los elementos de una lengua; es decir, desde la estructura gramatical, de eso que nosotros llamamos gramática.

Los estudios de Saussure inspiraron al antropólogo belga Lévi-Strauss (nacido en Bruselas en 1908). El estudio de la estructura de la lengua sirvió a Lévi-Strauss para explicar a la sociedad humana desde las estructuras sociales y no desde las acciones individuales; es decir, para este autor, la acción colectiva obedece a patrones sociales, a unidades que constituyen el todo, pero que deben ser desglosadas para su estudio. Estas unidades forman una red que es el tejido social. Todo hecho humano entraña una estructura y para comprenderla hay que entender el hecho y su cadena.

Bien, como podemos percibir, cada una de estas corrientes ha aportado un aspecto fundamental para el conocimiento de la sociedad humana, no sólo desde el punto de vista de su evolución, sino también para la comprensión de su funcionamiento y conformación. He aquí la importancia de este breve recorrido por estas corrientes del análisis sociológico.

TEORÍA KEYNESIANA

John Maynard Keynes fue un conocido economista británico, nacido en Cambridge, el año de 1883. Su teoría económica cuestionó y prácticamente echa por tierra, principios fundamentales de la teoría económica clásica. La teoría clásica económica sostenía que, de manera natural en las leyes del mercado y en algún momento de su despliegue, llega a igualarse la oferta y la demanda. A mayor demanda, la oferta baja sus precios en el mercado e incrementa el acceso al campo de trabajo y decrece el desempleo. El papel que debía cumplir el Estado era sólo de resguardo y apoyo al sector económico.

A partir de 1929, se desencadena una profunda crisis económica a nivel mundial, que puso en peligro la economía mundial, la cual se sustentaba en el “patrón oro”, originada por la caída de la bolsa de valores de Nueva York. Esta crisis originó un considerable contingente de desempleados y develó la vulnerabilidad de esta premisa sustentada por los economistas clásicos
Keynes, al analizar esta crisis comprende, primero, la necesidad de sustentar la economía mundial en un patrón diferente al oro. Hasta entonces, la mayoría de los economistas y de los responsables de las políticas económicas habían aceptado los altibajos de los ciclos económicos como inevitables y fueron precisamente estas ideas lo que les impidió hacer frente a la depresión de los años 30. Sin embargo, Keynes, con una nueva teoría, analiza la causa de los ciclos económicos en los que se alternan períodos de elevado desempleo y elevada inflación, sugiriendo, además, a los gobiernos cómo podían controlar los peores excesos de los ciclos económicos.Keynes expuso un doble argumento. En primer lugar, afirmó que en las economías de mercado Es posible que el desempleo sea elevado y que se sub-utilice la capacidad. Además, afirmó que la política fiscal y monetaria puede influir en la producción y reducir así el desempleo y acortar las recesiones económicas.

Estas proposiciones provocaron grandes controversias; pero, después de la Segunda Guerra Mundial, la economía keynesiana acabó dominando la macroeconomía y la política económica de los gobiernos. Durante la década de los años sesenta del siglo XX, casi todos los análisis de la política macroeconómica se basaron en la visión keynesiana del mundo.

En la actualidad, pocos economistas creen que la política de los gobiernos puedan eliminar los ciclos económicos, como prometía la teoría de Keynes, ya que ni la economía ni la política han sido las mismas desde la publicación de su teoría.

*TEORIA DEL NEOLIBERALISMO:

El Neoliberalismo es una teoría que surgió a fines del siglo XX, y vigente en la actualidad del siglo XXI. Con este vocablo se caracteriza a una serie de postulados económicos, filosóficos, sociales y políticos, que retoman fundamentos básicos del Liberalismo, surgido durante el siglo XVIII en Europa. Estos principios básicos son los de la libre empresa, la competencia del mercado, gobiernos, que amparen la dinámica de la producción capitalista y una ideología de carácter global que sostiene la necesidad y virtud de la economía de mercado capitalista.

El científico, de origen alemán y radicado en Costa Rica, Franz Hinkelanmert (2005. “El sujeto y la ley”), define el Neoliberalismo como “la sociedad del cálculo”. Para el colombiano Enrique Russel (2006. El discurso teórico del pensamiento neoliberal). El pensamiento neoliberal se sustenta en la idea y creación de una gran sociedad, cuyos principios fundamentales son la libertad económica, de los individuos y el mercado como principal institución económica y social. En tal sentido, el mercado se convierte en la única y exclusiva realidad en el Neoliberalismo.

Continúa señalando Dussel, que la condición para el mercado es la libre competencia, vivencia da en la libertad individual, la libertad de la propiedad privada y la libertad de los precios. Por eso, para Dussel, los grandes enemigos del Neoliberalismo son el nacionalismo y el Socialismo. Está basado en un “complejo desarrollo metodológico y teórico”, que relaciona la supuesta superioridad del mercado de la libertad individual y un supuesto orden espontáneo, que brota de la dinámica del mercado.

Para Dussel, el Neoliberalismo posee una misión de lo humano, violenta y agresiva y va en contra de “cualquier tipo de planificación, la justicia social, el nacionalismo constructivo y cualquier tipo de utopía, que no está fundada en el mercado y sus mecanismos”.

Alexander Rojo dijo...

PENSAMIENTO SOCIAL CLASICO GRIEGO. IDEAL POLITICO-SOCIAL DEL PLATON Y ARISTOTELES:
En todo lo que hemos visto hasta ahora es evidente que hay pensamiento político e incluso sabiduría política, pero también es notorio que hay mucho magma religioso-teológico en esas obras, magma del cual hay que separar el pensamiento político como se separa el metal de la roca que lo contiene, para analizarlo, y luego restituirlo a él, porque sin ese sustento carece de sentido y no resulta incluso comprensible.

En la Grecia clásica, por primera vez una cierta separación de la religión y la política, esto no quiere decir en ningún momento, que los griegos no fuesen religiosos, tenían una gran cantidad de dioses y muchos rituales, pero sus dioses eran sólo algo más que hombres. "En Grecia, la Religión y la Política estaban relacionadas en una forma desconocida en otras partes -dice Hearnshaw - la Política dominaba y la Religión era secundaria".

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NEOLIBERALISMO:
Se refiere a una política económica y macroeconómica que considera contraproducente el excesivo intervencionismo estatal en materia social o en la economía y defiende el libre mercado capitalista como mejor garante del equilibrio institucional y el crecimiento económico de un país, salvo ante la presencia de las denominadas fallas del mercado.

LA FILOSOFÍA DE PLATÓN


Sociedad y política
A diferencia de los sofistas, para quienes la sociedad era el resultado de una convención o pacto entre los individuos, para Platón la sociedad es el medio de vida "natural" del hombre. Si atendemos a las características de la vida humana, en efecto, podremos observar que el hombre no es autosuficiente, ni en cuanto a la producción de bienes materiales necesarios para su supervivencia, ni en cuanto a los aspectos morales y espirituales que hacen de la vida del hombre algo propiamente humano. Las tendencias que inclinan al hombre al amor, a la amistad, a la convivencia en general, son tendencias naturales, por lo que no tendría sentido pensar que el medio, necesariamente social, en el que se desarrollan, fuera algo no-natural. Esta teoría de la "sociabilidad natural" del hombre será mantenida posteriormente también por Aristóteles.
Clases sociales: -Gobernante: Los mas aptos son los filósofos, sabios no deben tener propiedad privada, para no caer en buscar el bien propio sino el bien para todos. Deben vivir en comunidades y sus hijos deben ser educados por el estado.

ARISTOTELES.
El Estado como unidad natural: Todo estado es una asociación. El estado proviene de la naturaleza, es decir, es un hecho natural, que el hombre es un ser naturalmente sociable, y que el que vive fuera de la sociedad por organización y no por efecto del azar o un ser desgraciado. El estado es una asociación que tiende al bien común. El hombre a recibido de la naturaleza las armas de la sabiduría y virtud para combatir las malas pasiones. Tres momentos separables en torno a la organización del Estado:
Forma de gobierno ideal: Formula mixta de gobierno es de orden socio-económico. El mejor gobierno esta basado en una clase media, es decir integrada por gente que no es ni pobre ni rica. Esta clase media es quien asegura la estabilidad al estado permaneciendo fiel a las leyes y confiando de las pasiones.

LA ECONOMÍA KEYNESIANA:
Se concentro en las causas y consecuencias de la demanda agregada y sus relaciones con el nivel de empleo y de ingresos. El interés fue poder dotar a unas instituciones nacionales o internacionales para controlar la economía en las épocas de crisis. Este control se ejercía mediante el gasto presupuestario del Estado, política que se llamó política fiscal. La justificación económica para actuar de esta manera parte, sobre todo, del efecto multiplicador que se produce ante un incremento en la demanda agregada.

Comentarios de Gladis dijo...

Pensamiento social clásico griego. Ideal político de Platón y Aristóteles:
Desde que el hombre es hombre siempre ha necesitado explicar el mundo que le rodea. Las primeras explicaciones del mundo necesitaban recurrir a fuerzas sobrenaturales, divinas, para intentar explicar el universo. Cada cultura tiene una explicación del mundo, que puede ser considerada como una explicación mítica por la importancia que conceden a los dioses y por la personalización en estos de las fuerzas de la naturaleza (Júpiter es el que lanza los rayos,...).
Lo original del pensamiento griego en el siglo VI a. de J.C. consiste en que una serie de pensadores van a intentar explicar el mundo (incluyendo seres vivos, objetos e ideas) prescindiendo de las fuerzas divinas a las que recurren las explicaciones míticas. De esta manera van a surgir las primeras explicaciones científicas, racionales, que si bien un tanto ingenuas en este momento, van a poner los cimientos de lo que hoy en día consideramos como ciencia Occidental.
Los griegos iniciaron la filosofía occidental, creyendo alguno de ellos que fueron los que descubrieron al hombre, ahora bien, el hombre para los griegos sólo es un ciudadano, porque fuera de la ciudad, pensaban, como Aristóteles, que el humano estaba entre animal y dios.
Este pensamiento griego liderado por Platón dio importancia a la razón, considerando al hombre el único ser capaz de adquirir ciencia fundada en razonamientos, aunque Aristóteles precisó que existen tres cosas fundamentales: la naturaleza, el habito y la razón, ésta última es lo que utiliza el hombre para, si lo considera necesario o preferible, ir contra alguna de las otras dos y gracias a la ciencia desarrollarse, a diferencia de los animales que sólo pueden ser naturaleza pura con alguna pequeña cantidad de hábitos.
Este tipo de razonamiento ha persistido desde que el mundo es mundo y ya ha quedado instituido que el hombre es un animal racional tal como acordaron tanto filósofos griegos como cristianos medievales e incluso pensadores contemporáneos.
La visión del hombre de Platón, va a ser una concepción dualista, por un lado se encuentra el alma (principio del conocimiento racional), y por otro lado el cuerpo que va a ser considerado como el receptáculo (la cárcel) del alma. Platón se enfrenta con dos hechos que son obvios, por un lado el hombre tiene un cuerpo, y por otro lado tiene una capacidad de pensamiento, que le permite alcanzar el conocimiento
La identificación del hombre con el alma o espíritu que reside en un cuerpo es adoptada también por una corriente del pensamiento occidental representada por San Agustín y Descartes.
Sin embargo, otra tradición filosófica apunta al hombre como un ser corpóreo. De acuerdo con esta concepción Aristóteles dice que el alma no es sino la forma primera de un cuerpo natural organizado, es decir, la “función” que realiza ese cuerpo que se encuadra dentro de la naturaleza.
El hombre es para Aristóteles un animal social y político y la forma más perfecta de sociedad es la ciudad. Según éste, el bien tiene dos vertientes, una individual, que se trata en la Ética, y otra comunitaria, objeto de la Política. El hombre como ser social y político por naturaleza, no podrá alcanzar ni la virtud, ni la felicidad, sino es dentro de la ciudad, de ahí la gran importancia de la política en la concepción aristotélica, por medio de la cual podría estudiarse la naturaleza de los hombres.
Corrientes sociológicas de los siglos XVIII al XX:
Liberalismo: Doctrinario económico, político y hasta filosófico que aboga como premisa principal por el desarrollo de la libertad personal individual y, a partir de ésta, por el progreso de la sociedad. Hoy en día se considera que el objetivo político del neoliberalismo es la democracia, pero en el pasado muchos liberales consideraban este sistema de gobierno como algo poco saludable por alentar la participación de las masas en la vida política. A pesar de ello, el liberalismo acabó por confundirse con los movimientos que pretendían transformar el orden social existente mediante la profundización de la democracia. Debe distinguirse pues entre el liberalismo que propugna el cambio social de forma gradual y flexible, y el radicalismo, que considera el cambio social como algo fundamental que debe realizarse a través de distintos principios de autoridad.
A veces se hace una distinción entre el llamado liberalismo negativo y el liberalismo positivo. Entre los siglos XVII y XIX, los liberales lucharon en primera línea contra la opresión, la injusticia y los abusos de poder, al tiempo que defendían la necesidad de que las personas ejercieran su libertad de forma práctica, concreta y material. Hacia mediados del siglo XIX, muchos liberales desarrollaron un programa más pragmático que abogaba por una actividad constructiva del Estado en el campo social, manteniendo la defensa de los intereses individuales. Los seguidores actuales del liberalismo más antiguo rechazan este cambio de actitud y acusan al liberalismo pragmático de autoritarismo camuflado. Los defensores de este tipo de liberalismo argumentan que la Iglesia y el Estado no son los únicos obstáculos en el camino hacia la libertad, y que la pobreza también puede limitar las opciones en la vida de una persona, por lo que aquélla debe ser controlada por la autoridad real.


Positivismo: La primera de estas teorías, y la que da origen a la Sociología como ciencia, fue el Positivismo. Éste nace en un momento histórico en que las disciplinas científicas comienzan a entronizarse como ciencias de la verdad. Todos los procesos naturales eran sometidos a la observación y la experimentación. El cientificismo se extiende hasta la reflexión en torno a las actuaciones humanas. Desde el punto de vista político y económico, el ambiente europeo está marcado por los principios del Liberalismo.
El Positivismo aportó a la búsqueda humana la comprensión de que el ser es capaz de encontrar respuestas lógicas al mundo físico que le rodea, así como a todo lo que atañe a sus acciones y se convirtió en un enemigo ideológico de los principios religiosos, fundamentalmente del Cristianismo, considerados ideas erradas, porque apartaban al ser humano de la realidad. El conocimiento verdadero es sólo el que se origina de la experiencia. De esta manera, busca en la ciencia la única vía capaz de aportar el conocimiento y, a través de ella, se domina y comprende a la naturaleza y a la sociedad misma, ambas instancias partes del mundo real. Sólo lo visible puede verificarse, cuantificarse y transformarse.
Marxismo: Erróneamente se ha visto al Marxismo como una ideología que propugna la violencia, a causa de una mala interpretación del llamado que hacen Engels y Marx a la transformación social, a través de procesos revolucionarios como único medio posible para acabar con la dominación del sistema capitalista. Rafael Pla León (2003) nos explica que Marxismo es un fenómeno intelectual, una reflexión que surge a partir de una interpretación de la realidad. En tal sentido, Pla nos enfatiza que: ”Es cierto que el Marxismo tendría una estrecha relación con el movimiento obrero, o con los partidos comunistas formados en su seno; pero, esto no es motivo para no saber distinguir que son cosas diferentes y que su identificación obedece a circunstancias muy concretas y específicas”.
Rafael Pla León (2003) nos explica que generalmente se ha confundido Marxismo con Comunismo, pero la diferencia es distinguible en el hecho de que las relaciones que se le establecen comprenden la esfera de un movimiento real. La confusión se presenta porque tanto Marx como Engels fueron activistas del movimiento obrero, al punto de ser impulsadores de la creación del Movimiento Obrero Internacional, en la Primera Internacional Comunista. El Comunismo es la acción que se desprende de la práctica social comunitaria, sustentada en los estudios de Marx sobre la manera de organización comunitaria de sociedades en la génesis de la sociedad humana, a lo que llamó “Comunismo primitivo”, como prueba histórica de que los seres humanos pueden convivir de manera solidaria y en condiciones de igualdad social. Para estos autores, el gran conflicto de la humanidad fue el surgimiento de la desigualdad social, cuando la sociedad comienza a dividirse en clases. Surgen, entonces, clases sociales que dominan y clases sociales dominadas. Estas clases sociales, según la teoría de Marx, en algún momento de su desarrollo histórico, entran en contradicciones y surgen, así, las luchas, unas para liberarse y otras para perpetuar la dominación.
Estructuralismo: Es una corriente de pleno auge del siglo XX. Se desarrolla a partir de los años sesenta y vino a ser una respuesta al Marxismo y al Funcionalismo. Tiene su origen en los análisis lingüistas del belga Ferdinand de Saussure (1857-1913), el cual explicó el funcionamiento lingüístico, a través de la manera cómo se organizan los elementos de una lengua; es decir, desde la estructura gramatical, de eso que nosotros llamamos gramática.
El estudio de la estructura de la lengua sirvió a Lévi-Strauss para explicar a la sociedad humana desde las estructuras sociales y no desde las acciones individuales; la acción colectiva obedece a patrones sociales, a unidades que constituyen el todo, pero que deben ser desglosadas para su estudio. Estas unidades forman una red que es el tejido social. Todo hecho humano entraña una estructura y para comprenderla hay que entender el hecho y su cadena.

Teoría keynesiana y teoría neoliberal:
Teoría keynesiana: John Maynard Keynes fue un conocido economista británico, nacido en Cambridge, el año de 1883. Su teoría económica cuestionó y prácticamente echa por tierra, principios fundamentales de la teoría económica clásica. Sostenía que, de manera natural en las leyes del mercado y en algún momento de su despliegue, llega a igualarse la oferta y la demanda. A mayor demanda, la oferta baja sus precios en el mercado e incrementa el acceso al campo de trabajo y decrece el desempleo. A partir de 1929, se desencadena una profunda crisis económica a nivel mundial, que puso en peligro la economía mundial, la cual se sustentaba en el “patrón oro”, originada por la caída de la bolsa de valores de Nueva York. Keynes, al analizar esta crisis comprende, primero, la necesidad de sustentar la economía mundial en un patrón diferente al oro. Hasta entonces, la mayoría de los economistas y de los responsables de las políticas económicas habían aceptado los altibajos de los ciclos económicos como inevitables y fueron precisamente estas ideas lo que les impidió hacer frente a la depresión de los años 30. Sin embargo, Keynes, con una nueva teoría, analiza la causa de los ciclos económicos en los que se alternan períodos de elevado desempleo y elevada inflación, sugiriendo, además, a los gobiernos cómo podían controlar los peores excesos de los ciclos económicos.
Keynes expuso un doble argumento. En primer lugar, afirmó que en las economías de mercado es posible que el desempleo sea elevado y que se sub-utilice la capacidad. Además, afirmó que la política fiscal y monetaria puede influir en la producción y reducir así el desempleo y acortar las recesiones económicas. Estas proposiciones provocaron grandes controversias; pero, después de la Segunda Guerra Mundial, la economía keynesiana acabó dominando la macroeconomía y la política económica de los gobiernos. Durante la década de los años sesenta del siglo XX, casi todos los análisis de la política macroeconómica se basaron en la visión keynesiana del mundo.
En la actualidad, pocos economistas creen que la política de los gobiernos puedan eliminar los ciclos económicos.
Teoría neoliberal: El término neoliberalismo, proviene de la abreviación de neoclassical liberalism (liberalismo neoclásico). Consiste en la aplicación de los postulados de la escuela neoclásica en política económica. No define una teoría económica concreta, y se usa más para referirse a la institucionalización de un sistema en el comercio mundial. Tampoco el neoliberalismo es una filosofía política unificada debido a la diversidad de escuelas y movimientos que se le suelen relacionar.
En teoría el neoliberalismo suele defender algunos conceptos filosóficos del viejo liberalismo clásico del siglo XIX como la iniciativa privada o la limitada A finales de los años 70, estas teorías ganaron amplia popularidad en el mundo académico y político por dar respuesta al fracaso del keynesianismo en la gestión de la crisis de 1973. En efecto, la aplicación de los preceptos keynesianos, no sólo no creaba empleo sino que además desató una epidemia inflacionaria mundial (estanflación, desafiando la Curva de Phillips) y creó unos déficit presupuestarios insostenibles. El nuevo escenario estanflacionario desafiaba los postulados keynesianos. Para enfrentarlo se deberían efectivizar al mismo tiempo acciones anti recesivas y antiinflacionarias, algo nunca previsto en tal teoría. Para poder describir o hacer notar que es el neoliberalismo tratamos algunas características de las cuales son importantes:
-La desregulación, medio que elimina parte de los controles oficiales a favor de la producción privada de bienes y servicios.
-Desincorporación de entidades públicas.
-Venta de bienes de inversión a particulares.
-Concesión a la iniciativa privada de servicios, principalmente los de comunicaciones y transportes.
-Eliminación de subsidios
-Adelgazamiento del aparato burocrático.
-Crecimiento del Ejercito Industrial de Reserva.


Socialismo:
Término que, desde principios del siglo XIX, designa aquellas teorías y acciones políticas que defienden un sistema económico y político basado en la socialización de los sistemas de producción y en el control estatal (parcial o completo) de los sectores económicos, lo que se oponía frontalmente a los principios del capitalismo. Aunque el objetivo final de los socialistas era establecer una sociedad comunista o sin clases, se han centrado cada vez más en reformas sociales realizadas en el seno del capitalismo. A medida que el movimiento evolucionó y creció, el concepto de socialismo fue adquiriendo diversos significados en función del lugar y la época donde arraigara.
Si bien sus inicios se remontan a la época de la Revolución Francesa y los discursos de François Nöel Babeuf, el término comenzó a ser utilizado de forma habitual en la primera mitad del siglo XIX por los intelectuales radicales, que se consideraban los verdaderos herederos de la Ilustración tras comprobar los efectos sociales que trajo consigo la Revolución Industrial. Entre sus primeros teóricos se encontraban el aristócrata francés conde de Saint-Simon, Charles Fourier y el empresario británico y doctrinario utópico Robert Owen. Como otros pensadores, se oponían al capitalismo por razones éticas y prácticas. Según ellos, el capitalismo constituía una injusticia: explotaba a los trabajadores, los degradaba, transformándolos en máquinas o bestias, y permitía a los ricos incrementar sus rentas y fortunas aún más mientras los trabajadores se hundían en la miseria. Mantenían también que el capitalismo era un sistema ineficaz e irracional para desarrollar las fuerzas productivas de la sociedad, que atravesaba crisis cíclicas causadas por periodos de superproducción o escasez de consumo, no proporcionaba trabajo a toda la población (con lo que permitía que los recursos humanos no fueran aprovechados o quedaran infrautilizados) y generaba lujos, en vez de satisfacer necesidades. El socialismo suponía una reacción al extremado valor que el liberalismo concedía a los logros individuales y a los derechos privados, a expensas del bienestar colectivo.
Sin embargo, era también un descendiente directo de los ideales del liberalismo político y económico. Los socialistas compartían con los liberales el compromiso con la idea de progreso y la abolición de los privilegios aristocráticos aunque, a diferencia de ellos, denunciaban al liberalismo por considerarlo una fachada tras la que la avaricia capitalista podía florecer sin obstáculos.
“dios profe que largo y complejo es este tema..

jakeline dijo...

JAKELINE LAVERDE SEGURA
CI:24198951

PLATON AL GUA Q SOCRATES:Esta convencido es la virtud mas grande qu puede poseer y practicar el ser humano.

ARISTOTELES:Fue el futo intelectual nacio en el año 384 a.c en la ciudad de etagira hijo de nicomaco medico d la corte macedonia.
Su pincipal inluencia fu en l acadmi de platon.

PLATON DIFINICION DE LA POLITCA:Plaon estbleceque es aquel que conoce es dificil ante dstacando que lo q dfina no e su funcion,si no us cualidades.

PLATON ESTABLECE QUE HY DIVEAS CIENCIAS QUE NO SON POLITICS:
-La polica o es ciencia mlitar ,ya que la primera puede definir la gerra o la paz.
-La politica no es tampoco la jurisprudencia,ya que es arte de "de hacer leyes"

LIBERALISMO:Es un sistema filosofico,economico y de accion politica que promueve las libertades civiles y l maximo limite al podr coactivo.

POSITIVIMO:S Una corriente o escuel filosofica qu fima que el unico conocimiento autentico es l conocimiento cientiFico.

ESTRUCTURALISMO:Es un enfoque de las ciencias humanas que crecio hasta convertirse en uno de los metodos mas utilizados para analizar el lenguaje , la culturay la sociedad en la segunda mitad del siglo xx.

MARXISMO:Es el conjunto de doctrinas politicas y filosoficas derivadas de la obra de karl marx, filofoso, economista, periodista y revolucionario del siclo XIX y de su amigo friedrich engels quien lo ayudo en muchos de sus avances en sus teorias.

merlys cuello dijo...

El pensamiento político griego clásico.

Ya mencionamos antes nuestro "eurocentrismo cultural".Creemos, sin embargo, que no hay ningún eurocentrismo en reconocer que, en su forma más plena y sistemática, la Filosofía Política, la Ciencia Política y con ellas las primeras teorías políticas normativas puras, nacieron en la Grecia clásica. En todo lo que hemos visto hasta ahora es evidente que hay pensamiento político e incluso sabiduría política, pero también es notorio que hay mucho magma religioso-teológico en esas obras, magma del cual hay que separar el pensamiento político como se separa el metal de la roca que lo contiene, para analizarlo, y luego restituirlo a él, porque sin ese sustento carece de sentido y no resulta incluso comprensible.

En la Grecia clásica, por primera vez primó el pensamiento secular, es decir, una cierta separación de la religión y la política. No es que los griegos no fueran religiosos: tenían una gran cantidad de dioses y muchos rituales, pero sus dioses eran sólo algo más que hombres, y su culto se parecía más a un ministerio de relaciones exteriores que a una adoración estática y temerosa. "En Grecia, la Religión y la Política estaban relacionadas en una forma desconocida en otras partes -dice Hearnshaw (1)- la Política dominaba y la Religión era secundaria".

Los primeros intentos de reflexión política secular estuvieron muy influidos por esa versión de la matemática cargada de significación metafísica que caracterizó a Pitágoras y sus discípulos, que en este campo verdaderamente no obtuvieron resultados dignos de destacar.Los primeros filósofos políticos propiamente dichos fueron los sofistas, en el siglo V aC. Fueron los intelectuales de su tiempo, altaneros y engreídos, que se enorgullecían de su emancipación respecto de la religión tradicional y de la moral convencional. Rechazaban el patriotismo y los deberes de la ciudadanía, y planteaban una libertad individual sin trabas y un libre pensamiento. Mucho antes que Maquiavelo, plantearon una completa separación de la conducta pública y la moral privada.Aristóteles (384-322 aC) fue un discípulo rebelde y cuestionador (y el más capaz) de Platón, y tras la muerte de su maestro y muchos viajes, fundó en Atenas su propia escuela, el Liceo.Su principal obra de pensamiento político, "La Política", no tiene el encanto literario de los diálogos platónicos, y al parecer proviene de apuntes de conferencias recopilados por discípulos. Esta obra continúa y acentúa decididamente la tendencia, que ya se insinuaba en el último Platón, de abandonar la vía puramente especulativa y fortalecer la participación del material empírico en la reflexión política, al punto de que Aristóteles puede ser considerado "el padre fundador de la Ciencia Política clásica".

WILMER PINTO dijo...

CORRIENTES SOCIOLÓGICAS DE LOS SIGLOS XVIII Y XX

POSITIVISMO
La primera de estas teorías, y la que da origen a la Sociología como ciencia, fue el Positivismo. Éste nace en un momento histórico en que las disciplinas científicas comienzan a entronizarse como ciencias de la verdad. Todos los procesos naturales eran sometidos a la observación y la experimentación. El cientificismo se extiende hasta la reflexión en torno a las actuaciones humanas. Desde el punto de vista político y económico, el ambiente europeo está marcado por los principios del Liberalismo.
Surge a finales del siglo XIX e inicios del XX, pero sus antecedentes se remontan al escepticismo del escocés David Hume (1711-1776), el racionalismo del alemán Inmanuel Kant (1724-1804) y al pragmatismo del francés Claude Saint-Simon (1760-1825). Esta corriente fue liderada por Auguste Comte (1798-1857) y John Stuart Mill (1806-1873)
Augusto Comte, pensó que la sociedad era un fenómeno científico, que se podía estudiar como un todo y de su estudio surgirán principios generales a toda sociedad. Estos principios serán lo suficientemente válidos como para conformar en los seres humanos una acción social, que conduzca a la fraternidad y solidaridad entre ellos, pues formarán acciones y creencias comunes. A esta ciencia capaz de crear esa reforma llamó Sociología.
El Positivismo aportó a la búsqueda humana la comprensión de que el ser es capaz de encontrar respuestas lógicas al mundo físico que le rodea, así como a todo lo que atañe a sus acciones y se convirtió en un enemigo ideológico de los principios religiosos, fundamentalmente del Cristianismo, considerados ideas erradas, porque apartaban al ser humano de la realidad. El conocimiento verdadero es sólo el que se origina de la experiencia.
De esta manera, busca en la ciencia la única vía capaz de aportar el conocimiento y, a través de ella, se domina y comprende a la naturaleza y a la sociedad misma, ambas instancias partes del mundo real. Sólo lo visible puede verificarse, cuantificarse y transformarse. Por lo tanto, el conocimiento sólo se origina de la experiencia y a través de él es posible construir una sociedad, que provea a sus integrantes bienestar y progreso. Como los hechos son la realidad científica, esta doctrina hizo de la disciplina histórica uno de sus pilares fundamentales.

FUNCIONALISMO
El Funcionalismo, de origen inglés, es una corriente sociológica del siglo XX y se origina en estudios del campo antropológico. Tuvo gran influencia en los Estados Unidos. Sus principales exponentes fueron, en Europa, Bronislaw Malinowski (Polonia. 1874-1942), Radcliffe-Brown (Inglaterra. 1881-1955), Evans Pritchard (Inglaterra. 1902-1973); en Estados Unidos, Talcot Parson (1902-1979) y Robert Merton (1910-2003).
En esta corriente se sostiene que la cultura conforma un todo inseparable y tiene su origen en los hechos sociales; es decir, es un hecho social, lo que significa que la sociedad actúa como un organismo vivo, con una serie de funciones que se complementan entre sí, pero que forman un cuerpo, un todo armónico. Por lo tanto, es una ideología de carácter holístico. De esta manera, la sociedad es concebida como un organismo biológico, donde cada una de sus partes cumple una función y se le percibe como un sistema, donde cada de sus partes cumple un papel o rol bien determinado.

MARXISMO
Esta corriente surge con el alemán Carlos Marx (1818-1883) y el prusiano Federico Engels (1820-1895), como respuesta a los socialistas utópicos, quienes, según Carlos Marx, habían interpretado la realidad social, pero no poseían ninguna propuesta para transformarla. Sienta las bases de su análisis en el estudio de las organizaciones humanas y la manera cómo se han organizado para la sobrevivencia; por lo tanto, el eje central de estudio son las relaciones económicas, las relaciones que surgen producto de la manera cómo se organizan para la producción material.
Erróneamente se ha visto al Marxismo como una ideología que propugna la violencia, a causa de una mala interpretación del llamado que hacen Engels y Marx a la transformación social, a través de procesos revolucionarios como único medio posible para acabar con la dominación del sistema capitalista.
Rafael Pla León (2003) nos explica que generalmente se ha confundido Marxismo con Comunismo, pero la diferencia es distinguible en el hecho de que las relaciones que se le establecen comprenden la esfera de un movimiento real. Pero, el Marxismo es un fenómeno intelectual, una reflexión que surge a partir de una interpretación de la realidad. Como filosofía, intentó explicar la sociedad capitalista de su tiempo. En tal sentido, Pla nos enfatiza que: ”Es cierto que el Marxismo tendría una estrecha relación con el movimiento obrero, o con los partidos comunistas formados en su seno; pero, esto no es motivo para no saber distinguir que son cosas diferentes y que su identificación obedece a circunstancias muy concretas y específicas”.
La confusión se presenta porque tanto Marx como Engels fueron activistas del movimiento obrero, al punto de ser impulsadores de la creación del Movimiento Obrero Internacional, en la Primera Internacional Comunista. El Comunismo es la acción que se desprende de la práctica social comunitaria, sustentada en los estudios de Marx sobre la manera de organización comunitaria de sociedades en la génesis de la sociedad humana, a lo que llamó “Comunismo primitivo”, como prueba histórica de que los seres humanos pueden convivir de manera solidaria y en condiciones de igualdad social. Para estos autores, el gran conflicto de la humanidad fue el surgimiento de la desigualdad social, cuando la sociedad comienza a dividirse en clases. Surgen, entonces, clases sociales que dominan y clases sociales dominadas. Estas clases sociales, según la teoría de Marx, en algún momento de su desarrollo histórico, entran en contradicciones y surgen, así, las luchas, unas para liberarse y otras para perpetuar la dominación.

ESTRUCTURALISMO
Es una corriente de pleno auge del siglo XX. Se desarrolla a partir de los años sesenta y vino a ser una respuesta al Marxismo y al Funcionalismo. Tiene su origen en los análisis lingüistas del belga Ferdinand de Saussure (1857-1913), el cual explicó el funcionamiento lingüístico, a través de la manera cómo se organizan los elementos de una lengua; es decir, desde la estructura gramatical, de eso que nosotros llamamos gramática.
Los estudios de Saussure inspiraron al antropólogo belga Lévi-Strauss (nacido en Bruselas en 1908). El estudio de la estructura de la lengua sirvió a Lévi-Strauss para explicar a la sociedad humana desde las estructuras sociales y no desde las acciones individuales; es decir, para este autor, la acción colectiva obedece a patrones sociales, a unidades que constituyen el todo, pero que deben ser desglosadas para su estudio. Estas unidades forman una red que es el tejido social. Todo hecho humano entraña una estructura y para comprenderla hay que entender el hecho y su cadena.
Bien, como podemos percibir, cada una de estas corrientes ha aportado un aspecto fundamental para el conocimiento de la sociedad humana, no sólo desde el punto de vista de su evolución, sino también para la comprensión de su funcionamiento y conformación. He aquí la importancia de este breve recorrido por estas corrientes del análisis sociológico.

TEORÍA KEYNESIANA
John Maynard Keynes fue un conocido economista británico, nacido en Cambridge, el año de 1883. Su teoría económica cuestionó y prácticamente echa por tierra, principios fundamentales de la teoría económica clásica. La teoría clásica económica sostenía que, de manera natural en las leyes del mercado y en algún momento de su despliegue, llega a igualarse la oferta y la demanda. A mayor demanda, la oferta baja sus precios en el mercado e incrementa el acceso al campo de trabajo y decrece el desempleo. El papel que debía cumplir el Estado era sólo de resguardo y apoyo al sector económico.
A partir de 1929, se desencadena una profunda crisis económica a nivel mundial, que puso en peligro la economía mundial, la cual se sustentaba en el “patrón oro”, originada por la caída de la bolsa de valores de Nueva York. Esta crisis originó un considerable contingente de desempleados y develó la vulnerabilidad de esta premisa sustentada por los economistas clásicos
Keynes, al analizar esta crisis comprende, primero, la necesidad de sustentar la economía mundial en un patrón diferente al oro. Hasta entonces, la mayoría de los economistas y de los responsables de las políticas económicas habían aceptado los altibajos de los ciclos económicos como inevitables y fueron precisamente estas ideas lo que les impidió hacer frente a la depresión de los años 30. Sin embargo, Keynes, con una nueva teoría, analiza la causa de los ciclos económicos en los que se alternan períodos de elevado desempleo y elevada inflación, sugiriendo, además, a los gobiernos cómo podían controlar los peores excesos de los ciclos económicos. Keynes expuso un doble argumento. En primer lugar, afirmó que en las economías de mercado Es posible que el desempleo sea elevado y que se sub-utilice la capacidad. Además, afirmó que la política fiscal y monetaria puede influir en la producción y reducir así el desempleo y acortar las recesiones económicas.
Estas proposiciones provocaron grandes controversias; pero, después de la Segunda Guerra Mundial, la economía keynesiana acabó dominando la macroeconomía y la política económica de los gobiernos. Durante la década de los años sesenta del siglo XX, casi todos los análisis de la política macroeconómica se basaron en la visión keynesiana del mundo.
En la actualidad, pocos economistas creen que la política de los gobiernos puedan eliminar los ciclos económicos, como prometía la teoría de Keynes, ya que ni la economía ni la política han sido las mismas desde la publicación de su teoría.

EL LIBERALISMO
Es un sistema filosófico, económico y de acción política, que promueve las libertades civiles y el máximo límite al poder coactivo de los gobiernos sobre las personas; se opone a cualquier forma de despotismo y es la doctrina en la que se fundamentan el gobierno representativo y la democracia parlamentaria.
Las características principales son:
• El individualismo, que considera a la persona individual como primordial, por encima de todo aspecto social o colectivo.
• La libertad como un derecho inviolable que se refiere a diversos aspectos: libertad de pensamiento, de expresión, de asociación, de prensa, etc., cuyo único límite consiste en la libertad de los demás, y que debe constituir una garantía frente a la intromisión del gobierno en la vida de los individuos.
• La igualdad entre las personas, entendida únicamente en lo que se refiere a diversos campos jurídico y político. Es decir, para el liberalismo, todos los ciudadanos son iguales ante la ley y para el Estado.
• El respeto a la propiedad privada como fuente de desarrollo individual, y como derecho inalterable que debe ser salvaguardado por la ley y protegido por el Estado.
El liberalismo social defiende la no intromisión del Estado en la conducta privada de los ciudadanos y en sus relaciones sociales no-mercantiles, admitiendo grandes cotas de libertad de expresión y religiosa, los diferentes tipos de relaciones sociales consentidas, morales, etc.
El liberalismo económico defiende la no intromisión del Estado en las relaciones mercantiles entre los ciudadanos (reduciendo los impuestos a su mínima expresión y eliminando cualquier regulación sobre comercio, producción, etc.), sin dejar de lado la protección a «débiles» (subsidios de desempleo, pensiones públicas, beneficencia pública).
El liberalismo político inspiró la organización del Estado de Derecho durante el siglo XIX e inspira, hoy en día, todas las medidas que pretenden reducir el papel del Estado en la vida social o económica de los individuos. Reducir el número de funcionarios o las trabas burocráticas se encuentran entre ellas.

NEOLIBERALISMO
El Neoliberalismo es una teoría que surgió a fines del siglo XX, y vigente en la actualidad del siglo XXI. Con este vocablo se caracteriza a una serie de postulados económicos, filosóficos, sociales y políticos, que retoman fundamentos básicos del Liberalismo, surgido durante el siglo XVIII en Europa. Estos principios básicos son los de la libre empresa, la competencia del mercado, gobiernos, que amparen la dinámica de la producción capitalista y una ideología de carácter global que sostiene la necesidad y virtud de la economía de mercado capitalista.
El científico, de origen alemán y radicado en Costa Rica, Franz Hinkelanmert (2005. “El sujeto y la ley”), define el Neoliberalismo como “la sociedad del cálculo”. Para el colombiano Enrique Russel (2006. El discurso teórico del pensamiento neoliberal). El pensamiento neoliberal se sustenta en la idea y creación de una gran sociedad, cuyos principios fundamentales son la libertad económica, de los individuos y el mercado como principal institución económica y social. En tal sentido, el mercado se convierte en la única y exclusiva realidad en el Neoliberalismo.
Continúa señalando Dussel, que la condición para el mercado es la libre competencia, vivencia da en la libertad individual, la libertad de la propiedad privada y la libertad de los precios. Por eso, para Dussel, los grandes enemigos del Neoliberalismo son el nacionalismo y el Socialismo. Está basado en un “complejo desarrollo metodológico y teórico”, que relaciona la supuesta superioridad del mercado de la libertad individual y un supuesto orden espontáneo, que brota de la dinámica del mercado.
Para Dussel, el Neoliberalismo posee una misión de lo humano, violenta y agresiva y va en contra de “cualquier tipo de planificación, la justicia social, el nacionalismo constructivo y cualquier tipo de utopía, que no está fundada en el mercado y sus mecanismos”.


EL CAPITALISMO
Es un sistema económico en el quelos individuos privados y las empresas de negocios llevan a cabola producción y el intercambio de bienes y servicios mediante complejas transacciones en las que intervienen los precios y los mercados.
Surgido en Europa en el siglo XVI y concebido principalmente, al menos, de tres formas diferentes dependiendo del énfasis en la consideración de ciertas características como determinantes o intrínsecas desde enfoques respectivamente políticos, culturales y sociales, sin que esto implique necesariamente una exclusión mutua de las diferentes definiciones.
Por extensión se denomina capitalista a la clase social más alta de este sistema económico ("burguesía"), o bien a la forma común que tendrían los intereses individuales de los propietarios de capital en tanto accionistas y patrones de empresas; también se denomina capitalismo a todo el orden social y político (legislación, idiosincrasia, etc.) que orbita alrededor del sistema y a la vez determina estructuralmente las posibilidades de su contenido.
Parte de la crítica al capitalismo es la opinión de que es un sistema caracterizado por la explotación intraeconómica (a diferencia del esclavismo y el feudalismo) de la fuerza de trabajo del hombre al constituir el trabajo como una mercancía más. Esta condición sería su principal contradicción: Medios de producción privados con fuerza de trabajo colectiva, de este modo, mientras en el capitalismo se produce de forma colectiva, el disfrute de las riquezas generadas es privado.
Los críticos del capitalismo pretenden responsabilizar al mismo de generar numerosas desigualdades sociales. Tales desigualdades eran muy acusadas durante el siglo XIX, sin embargo se experimentaron notables mejorías en los países industrializados a lo largo del siglo XX, a pesar de que nunca se haya demostrado con hechos objetivos y, además, las desigualdades crecieran exponencialmente respecto a los países colonizados. Pero los críticos del capitalismo (John A. Hobson, Imperialism, a study, Lenin El imperialismo, fase superior del capitalismo) señalaron desde finales del siglo XIX que tales avances se obtuvieron por un lado a costa del colonialismo, que permitió el desarrollo económico de las metrópolis, y por otro lado gracias al Estado del Bienestar, que suavizó los efectos negativos del capitalismo e impulsó toda una serie de políticas sociales. Otras críticas al capitalismo que se enlazan a décadas anteriores con el mismo matiz antiimperialista (a partir del pensamiento centro-periferia) provienen de los movimientos antiglobalización, que denuncian al modelo económico capitalista y las empresas transnacionales como el responsable de las desigualdades entre el Primer Mundo y el Tercer Mundo, teniendo el tercer mundo una economía dependiente del primero.
Algunas personas, como los anarquistas, sostienen que la política económica peyorativamente denominada por la izquierda como "capitalismo" y por la derecha como "socialismo" realmente son términos ideoléxicos que identifican una misma economía fuertemente subsidiada y los mercados igualmente intervenidos. Consideran el modelo "realmente existente" como un sistema mercantilista manejado entre el Estado y grupos de presión, especialmente la alianza plutocracia-funcionariado. Dentro del anarquismo existe tanto el anarquismo de mercado como el anarcosocialismo; sin embargo ambos coinciden en que el status quo económico primordialmente es el producto o resultado, y no el origen, de la intervención política y económica del Estado.

EL SOCIALISMO
El estudio del socialismo se inicia a partir de la Revolución Francesa en 1789, que causó el derrocamiento de la clase feudal francesa y la ascensión al poder de la burguesía. En el siglo XVIII y XIX los principales países de Europa desarrollan el proceso de sustitución del feudalismo por el capitalismo como sistema económico, y los estados feudales se unen para formar las modernas Naciones-Estado. En el contexto de la Revolución Francesa aparece François Babeuf, el primer pensador socialista.
En Francia tuvo un carácter más filosófico que en Inglaterra. Su primer representante fue el conde Henri de Saint-Simon. Propuso la Federación de Estados Europeos, como instrumento político para evitar las guerras y asegurar la paz mundial.
Poco después aparece la teoría marxista que desde una teoría crítica del capitalismo, desarrolla una propuesta política: el socialismo científico. Karl Marx postula en su obra "El Capital" la diferenciación entre «valor de uso» y «valor de cambio» de una mercancía y la definición de plusvalía, siendo éstas sus mayores contribuciones a la economía política; no obstante, los economistas modernos no utilizan estos conceptos del mismo modo que lo hacen los seguidores de la escuela marxista del pensamiento económico
El marxismo como teoría recibió muchas interpretaciones, algunas de ellas constituirán durante muchas décadas la base ideológica de la mayoría de partidos socialistas europeos. Más tarde, a raíz de la Revolución Rusa y de la interpretación que le dio Lenin, el marxismo-leninismo se convertiría en el ideario de los partidos comunistas.
El socialismo alcanza su apogeo político durante el siglo XX en el bloque socialista de Europa, la URSS, naciones socialistas de Asia y del Caribe.
Durante la segunda mitad del siglo XX fue de gran importancia para el llamado bloque socialista, que la Unión Soviética liberara a los países ocupados del Tercer Reich en el frente oriental durante la Segunda Guerra Mundial, pues estos mismos posteriormente adoptaron sistemas de gobierno socialistas que hicieron que el campo socialista alcanzara un amplio dominio. Indicadores del auge socialista durante el siglo XX son por ejemplo, los grandes avances en la tecnología, como por ejemplo en los programas espaciales, así como la gran tecnología militar, principalmente en la Unión Soviética.
Tras la Segunda Guerra Mundial, la tensión militar-ideológica entre el bloque socialista, encabezado por la URSS, y el capitalista, encabezado por Estados Unidos, desembocó en un enfrentamiento político que se conocería como Guerra Fría. Se conoció de ella extraoficialmente y fue la competencia por la superioridad en todos los aspectos y lograr así el dominio completo (pero no directo) de la mayor cantidad de países. Culminó con la desintegración de la URSS por fuertes presiones internas y externas y seguida de una repentina crisis en las demás naciones socialistas, principalmente las europeas.
Socialismo del siglo XXI [editar]A pesar de que al inicio la desintegración y lucha individual por el progreso hizo el hundimiento del socialismo ortodoxo en muchos países, principalmente la URSS y Europa Oriental, se mantiene en países como China, Cuba, Corea del Norte, Libia y Vietnam. Ha adoptado algo de flexibilidad y en algunos casos un considerable desarrollo. Tal ejemplo es China, cuarta nación más poderosa económicamente del mundo y cuya mano de obra se ha generalizado por el mercado mundial.
La geopolítica neoliberal, que se supone sería causada por la globalización corporativista, han provocado según estos movimientos, tales daños sociales y económicos a muchos países tanto desarrollados como del Tercer Mundo (también se atribuyen a la corrupción y autoritarismo de partidos políticos y gobiernos), que habrían provocado no solo un despertar de un nuevo tipo de socialismo democrático, sino la caída y desprestigio del sistema democrático liberal en muchos países.

Isamar dijo...

Buenas Dias Prof. Margoris, disculpe el retraso; ah y Feliz dia de las madres...
Ahora con respecto a lo preguntado me parece interesante lo siguiente:

-La filosofía de Platón

Sociedad y política:

A diferencia de los sofistas, para quienes la sociedad era el resultado de una convención o pacto entre los individuos, para Platón la sociedad es el medio de vida "natural" del hombre. Si atendemos a las características de la vida humana, en efecto, podremos observar que el hombre no es autosuficiente, ni en cuanto a la producción de bienes materiales necesarios para su supervivencia, ni en cuanto a los aspectos morales y espirituales que hacen de la vida del hombre algo propiamente humano. Las tendencias que inclinan al hombre al amor, a la amistad, a la convivencia en general, son tendencias naturales, por lo que no tendría sentido pensar que el medio, necesariamente social, en el que se desarrollan, fuera algo no-natural. Esta teoría de la "sociabilidad natural" del hombre será mantenida posteriormente también por Aristóteles.

La vida social de los humanos
Por lo demás, forma parte de las convicciones sociales, firmemente asentadas en la época, la idea de que la vida del hombre se identifica, de alguna manera, con su vida social. El predominio de la ciudad-estado como forma de organización de la vida social en Grecia fortalecía el predominio de la vida comunal, hasta el punto de que difícilmente se podría concebir la vida del hombre manteniéndose ajena al Estado; no obstante, esa tendencia debía ser compatible con el individualismo que también se manifiesta en la vida y en las tradiciones culturales griegas. De ahí las similitudes que establecerá Platón en la República entre la moral individual y la moral colectiva, o entre el gobierno de los bienes individuales y el gobierno de los bienes colectivos, que le permitirá comparar la naturaleza del hombre y la naturaleza del Estado con el fin de avanzar en sus investigaciones. Además, hemos visto que para Platón tenía que existir el Bien en sí (la Idea de Bien), por lo que difícilmente la referencia del buen comportamiento del individuo puede ser distinta de la del buen comportamiento del Estado. Tiene que existir un único modelo de comportamiento moral. Y ese modelo ha de tener un carácter absoluto.

La teoría política de Platón
Platón nos expone su teoría política, - que será revisada en el Político y en Las Leyes -, en la República, obra perteneciente a su período de madurez. La República es una obra que tiene por objeto de discusión determinar en qué consiste la justicia. Consta de diez libros que podemos agrupar en cinco partes, según los temas tratados: a) el libro primero en el que se plantea el tema de qué es la justicia sería una especie de prólogo, al que seguirían b) los libros II, III, y IV que tendrían por objeto estudiar la justicia en la ciudad ideal, c) cuyas formas de organización, de gobierno, características de sus clases sociales, etcétera, se establecerán en los libros V , VI y VII; d) estudiando posteriormente los males que arrastran a las ciudades hacia la ruina, la injusticia, en los libros VIII y IX; e) terminando la obra con la condena de la poesía y de aquellas formas de arte que no muestran una mala imagen de las cosas, así como con una reflexión sobre el destino final del alma. Por supuesto que, en el curso de las sucesivas discusiones, serán tratados en la República otros temas de no menor importancia en la obra de Platón, como ya hemos visto anteriormente (teoría de las Ideas, antropología, teoría del conocimiento...)

El tema, - qué es la justicia -, se plantea, pues, en el libro primero, ofreciéndose diversas soluciones, según la opinión de los hombres buenos, la de los sofistas, etc., encargándose Sócrates, como es habitual en los diálogos platónicos , de demostrar las insuficiencias de las definiciones de justicia aportadas. Se plantea entonces la necesidad de encontrar un método que permita llegar a esa definición de un modo más preciso.
Sócrates recalca la necesidad de que la virtud, en este caso la justicia, sea común al hombre y a la ciudad; podríamos buscarla por lo tanto en uno y en otra; pero dada la mayor magnitud de la ciudad deberá estar la justicia inscrita en ella con caracteres más gruesos que en el individuo y, por lo tanto, más fáciles de encontrar. Pero como no hay ninguna ciudad conocida de la que realmente podamos decir que es justa, Sócrates propone la creación de una ciudad ideal: siendo una sociedad perfecta no podrá carecer de ninguna perfección y deberemos encontrar en ella la justicia.

La sociedad ideal
¿Cómo sería, pues, la ciudad ideal? Dado que la ciudad debe existir para satisfacer las necesidades de los hombres, ya que éstos no son independientes unos de otros ni autosuficientes para abastecerse, el primer fin que debe garantizar toda sociedad es un fin económico. Los hombres tienen diferentes capacidades y habilidades, siendo preferible que cada uno desarrolle las que posee por naturaleza, lo que introduce la división del trabajo en la organización de la sociedad. En una ciudad ideal deberán existir, por lo tanto, todo tipo de trabajadores: granjeros, carpinteros, labradores, herreros, etc., de modo que todas las necesidades básicas que de garantizadas, posee una ciudad ideal no puede faltar de nada. Sin embargo, continúa Sócrates, una sociedad que sólo atendiera las necesidades materiales básicas sería una sociedad demasiado dura, pues el hombre necesita también satisfacer otras tendencias de su naturaleza relacionadas con el arte, la poesía, la diversión en general, etc.. El fin de la ciudad, que comienza siendo estrictamente económico, no se limita a la producción de bienes, sino que se encamina más bien a hacer posible una vida feliz para el hombre.
A medida que la sociedad aumenta en número de ciudadanos, los recursos necesitan ser ampliados, lo que puede dar lugar a la conquista de territorios vecinos para satisfacer las necesidades de todos, conduciendo a la guerra; pero si seguimos el mismo principio de división del trabajo tendrá que haber especialistas en la guerra, que sean los encargados exclusivamente de las actividades bélicas, a los que Sócrates llamará guardianes de la ciudad. Falta todavía algo en esta ciudad ideal: determinar quiénes serán los encargados de gobernarla. A la clase de los artesanos y de los guardianes hemos de añadir una tercera clase, la de los gobernantes. Éstos serán elegidos de entre los mejores de los guardianes, que serán llamados desde entonces "auxiliares", reservando el de guardianes para la clase de los gobernantes.

Del análisis de las necesidades sociales que debe cubrir una sociedad ideal deduce Sócrates, pues, la necesaria existencia de tres clases sociales: la de los artesanos, la de los guerreros o auxiliares, y la de los gobernantes o guardianes. Pero cada una de estas clases ha de tener unas características distintas a las que poseen en la sociedad actual dice Sócrates. La clase de los artesanos, que generalmente realiza las actividades productivas pero no obtiene los beneficios económicos de su producción, lo que es fuente de conflictos, ha de ser en la ciudad ideal la poseedora de la riqueza; del mismo modo será la única clase que tenga derecho a la propiedad privada y a la familia; y ha de permitírsele disfrutar de los goces materiales que derivan de la posesión de la riqueza. La clase de los guerreros o auxiliares, por el contrario, no puede tener acceso la riqueza, para evitar la tentación de defender sus intereses privados en lugar de los intereses colectivos, y terminar utilizando la fuerza contra los ciudadanos; estarán desprovistos de propiedad privada, y tampoco tendrán familia, debiendo vivir en unos barracones en los que tengan todo lo necesario para realizar sus actividades, en los que vivirán de forma comunitaria, compartiéndolo todo hombres y mujeres, pues no hay ninguna razón para excluir a las mujeres de ningún tipo de actividad, ya que tanto en el hombre como en la mujer se encuentran similares dones o cualidades naturales, igualmente útiles para la ciudad. Tampoco la clase de los verdaderos guardianes o gobernantes tendrá acceso a la propiedad privada ni a la familia, debiendo velar únicamente por el buen gobierno de la ciudad; deberán centrarse en el estudio a fin de conocer lo bueno para gobernar adecuadamente la ciudad, por lo que su vida estará alejada de todas las comodidades innecesarias para cumplir su función.

¿Cómo se determinará quiénes han de pertenecer a una u otra de estas clases sociales? Será necesario para ello establecer un proceso educativo en el curso del cual se podrá determinar qué tipo de naturaleza tiene cada hombre y, por lo tanto, a qué clase social ha de pertenecer. Aquí establece Sócrates una comparación entre la naturaleza del Estado y la naturaleza del individuo: del mismo modo que en el estado encontramos tres clases sociales, encontramos en el individuo tres partes del alma, correspondiéndole una virtud a cada una de ellas. El paralelismo entre la moral individual y la moral del Estado permite establecer que la virtud que corresponde a cada clase social ha de corresponder a los individuos que la constituyen. La virtud de la clase los artesanos es la templanza, es decir, el disfrute con moderación de los bienes materiales; la virtud propia de la clase de los guerreros o auxiliares es la valentía o coraje; y la virtud propia de los verdaderos guardianes gobernantes es la sabiduría. Ahora bien, estas tres virtudes pertenecen, cada una de ellas, a una parte del alma: la sabiduría al alma racional; la valentía al alma irascible y la templanza al alma concupiscible. Aquellos en quienes domine el alma racional han de pertenecer, por lo tanto, a la clase de los verdadero guardianes o gobernantes; en quienes predomine el alma irascible, a la clase de los guerreros o auxiliares; y en quienes predomine el alma concupiscible, a la clase de los artesanos. Habiendo determinado la virtud que corresponde a cada clase social estaremos en condiciones de determinar en qué puede consistir la justicia en la ciudad ideal: la justicia consistirá, no pudiéndose identificar con la sabiduría, ni con el coraje, ni con la templanza, en que cada clase social (y cada ciudadano ) se ocupe de la tarea que le corresponde. La injusticia consistirá en la injerencia arbitraria de una clase social en las funciones de otra: que los auxiliares o los artesanos pretendan gobernar, por ejemplo.

Si la pertenencia a una clase social viene determinada por la naturaleza del alma, y no por herencia, una sociedad tal ha de dar una importancia primordial a la educación. Será, en efecto, a través de ese proceso educativo como se seleccionen los individuos que han de pertenecer a cada clase social, en función de su tipo de alma; y qué tipo de educación ha de recibir cada individuo en función de la clase social a la que deba pertenecer. En la República establece Platón detalladamente el programa de estudios que debería imperar en la ciudad ideal, haciendo especial hincapié en el educación de los gobernantes. Todos los niños y niñas deberían recibir inicialmente la misma formación. Platón considera que la educación recibida en los primeros años de la vida es fundamental para el desarrollo del individuo, por lo que en la ciudad ideal nadie ha de ser privado de ella, ni en razón de su sexo ni por ninguna otra causa: el proceso educativo tiene, al mismo tiempo que un objetivo formativo, la misión de determinar qué tipo de alma predomina en cada individuo, es decir, su naturaleza, en virtud de la cual formará parte de una u otra clase social.

Esa educación correrá a cargo del Estado, en ningún caso a cargo de las familias, para evitar las influencias negativas que suponen las narraciones que las madres y las nodrizas cuentan a los niños pequeños. Los niños deben comenzar su proceso educativo a través de actividades lúdicas, para lo cual los educadores de la ciudad ideal elegirán aquellos juegos que consideren adecuados para desarrollar en los niños la comprensión de las normas de los juegos y, con ello, un primer acercamiento al valor y sentido de la ley. Las primeras enseñanzas que recibirán se centrarán en torno a la poesía y la música. No obstante, el uso que hacen los poetas del lenguaje les permite esconder todo tipo de narraciones, incluso aquellas que pueden resultar negativas, bajo la belleza y el encanto de sus palabras, por lo que puedan resultar muy perniciosos; esa es la razón de que la poesía se vea gravemente censurada en la ciudad ideal de Platón.
Corresponderá a los educadores de la ciudad ideal determinar qué tipo de poemas se deben estudiar: aquellos adecuados para suscitar el amor a cualquier manifestación de la virtud. La música formará parte también del educación, analizando la forma y el ritmo de los poemas y el acompañamiento que les resulte necesario. El estudio del ritmo y la armonía suscitará en ellos una elevación hacia la comprensión y el respeto de las obras bellas y puras, lo que les alejará del vicio. El amor por la belleza desarrollará en ellos la generosidad, la grandeza de alma, la moderación y el coraje. A estas enseñanzas se unirá la educación física que, agilizando y fortaleciendo el cuerpo contribuirá a desarrollar mejor las virtudes del alma. Todo ello se acompañará de una alimentación correcta con el objetivo de mantener la salud, y hacer de la medicina un recurso secundario.
A lo largo de este proceso educativo algunos niños tendrán tendencia a abandonar sus estudios, que les resultarán difíciles y aún odiosos, mientras que otros irán desarrollando un entusiasmo cada vez mayor en torno al conocimiento. Los primeros pasarán a formar parte de la clase de los artesanos, habiendo mostrado una mayor inclinación hacia el contacto con lo material; los que persistan en sus estudios pasarán a formar parte de la clase de los guardianes o auxiliares. La perseverancia en el estudio, entre los que pertenecen a la clase de los guardianes, pone de manifiesto que en el individuo predomina el alma racional, por lo que serán éstos los elegidos para formar la clase de los gobernantes, quienes serán sometidos a un proceso educativo que comenzará con el estudio de las matemáticas y terminará con el estudio de la dialéctica, con el conocimiento de las Ideas. En el caso de que alguien perteneciente a la clase los gobernantes perdiera posteriormente ese interés por el estudio y por el conocimiento, pasaría a formar parte de la clase inferior, la de los auxiliares o guardianes. Lo mismo ocurriría con quien, perteneciendo la clase de los guardianes, mostrara una mayor inclinación hacia el disfrute de los bienes materiales, que pasaría a formar parte entonces de la clase de los artesanos.

La tarea de gobernar recaerá, pues, sobre aquellos que conozcan las Ideas, es decir, sobre los filósofos. Es ésta una de las características novedosas de la República y que, al chocar frontalmente con la práctica habitual en la época, merece una explicación que nos ofrece Platón en el libro VI. El filósofo pasa por ser un personaje extravagante, en la Atenas de la época, y ocupado en sus estudios e investigaciones no parece ser el individuo idóneo para dirigir la ciudad. Pero en la ciudad ideal, que ha de ser gobernada de acuerdo con la Idea de Bien, los únicos que alcanzan ese conocimiento son los filósofos por lo que, por paradójico que parezca, ha de ser a ellos a quienes les corresponda gobernar, pues son los únicos que alcancen el conocimiento de dicha Idea. La mejor forma de gobierno posible es aquella en la que un filósofo gobierne; pero si no es posible que uno sólo destaque sobre los demás, el gobierno deberá ser ejercido por varios filósofos y durante un corto período de tiempo, para evitar todos los males que genera la persistencia en el poder.

En función de lo dicho lo largo de la República, en torno a la ciudad ideal, Platón realiza un análisis de las formas de gobierno, que irá graduando desde la mejor hasta la peor. En primer lugar sitúa la aristocracia, es decir, el gobierno de los mejores, que vendría representado por el gobierno de la República ideal; en ella los mejores son los que conocen las Ideas, los filósofos, y su gobierno estaría dominado por la sabiduría. La segunda mejor forma de gobierno la representaría la timocracia, el gobierno de la clase los guardianes, que no estaría ya dirigida por la sabiduría, sino por la virtud propia de la parte irascible del alma, que es la propia de dicha clase, abriendo las puertas al desarrollo de la ambición, que predominaría en la siguiente forma de gobierno, la oligarquía, el gobierno de los ricos, y cuyo único deseo se cifra en la acumulación de riquezas. Posteriormente encontramos la democracia, cuyo lema sería la libertad e igualdad entre todos los individuos y cuyo resultado, según Platón, es la pérdida total del sentido de los valores y de la estabilidad social. No cabe duda de que Platón tiene en mente la democracia ateniense que tan odiosa le resultó después de la condena de Sócrates, aprovechando para satirizar el predominio de los discípulos de los sofistas en la vida pública. Por último, en el lugar más bajo de la escala, se encuentra la tiranía, que representaría el gobierno del despotismo y de la ignorancia, dominado el tirano por las pasiones de la parte más baja del alma, dando lugar al dominio de la crueldad y de la brutalidad.

En el Político nos ofrecerá otra clasificación de las formas de gobierno, según el criterio de la buena ordenación del gobierno, es decir, del respeto de las leyes. El gobierno puede estar en manos de uno, de varios, o de muchos. Si respetan las leyes la monarquía es el mejor, seguido de la oligarquía y, en último lugar, de la democracia, por lo que la democracia es catalogada como la peor forma de los gobiernos que tienen ley; pero si no se respetan las leyes entonces la jerarquía se invierte, siendo mejor la democracia, peor la oligarquía y, en último lugar, la tiranía.

En Las Leyes se amplían algunos de los aspectos tratados en la República, respecto a la educación, el análisis y las funciones de la guerra, el endurecimiento de las leyes, etc., en una dirección en la que predomina el pesimismo acerca de la posibilidad de implantar la ciudad ideal de la República y en la que Platón tienden hacia consideraciones prácticas, a veces difícilmente conciliables con la vida real, en el intento de construir una sociedad perfecta aislada del tiempo y del espacio y de todo posible devenir.

La filosofía de Aristóteles

Sociedad y política

La teoría social y política aristotélica

1. El interés por las cuestiones sociales y políticas es una de las características de la actividad filosófica de Platón, y queda reflejado suficientemente en la República. Aunque en Aristóteles no alcance la misma dimensión que en Platón también formará parte importante de su obra, especialmente en correlación con la ética, configurando lo que se ha dado en llamar la filosofía práctica aristotélica. Aristóteles estudia las cuestiones sociales y políticas en las "Constituciones" y en la "Política". Más que el diseño de lo que debería ser una sociedad perfecta o justa, lo que le interesa a Aristóteles es determinar las características del espacio social en el que se ha de desarrollar la vida del hombre. También bosquejará tímidamente su sociedad ideal, en los libros 7 y 8 de la "Política"; pero al igual que en otros aspectos de su obra se sentirá más atraído por el análisis de la experiencia, en este caso, el del experiencia de la vida colectiva o social del hombre.

2. Respecto al origen y constitución de la sociedad mantendrá, al igual que Platón, la teoría de la "sociabilidad natural" del hombre. El hombre es un animal social (zóon politikon), es decir, un ser que necesita de los otros de su especie para sobrevivir; no es posible pensar que el individuo sea anterior a la sociedad, que la sociedad sea el resultado de una convención establecida entre individuos que vivían independientemente unos de otros en estado natural: "La ciudad es asimismo por naturaleza anterior a la familia y a cada uno de nosotros". El todo, argumenta Aristóteles, es anterior a las partes; destruido lo corporal, nos dice, no habrá "ni pie ni mano a no ser en sentido equívoco"; el ejemplo que toma como referencia sugiere una interpretación organicista de lo social, en la que se recalca la dependencia del individuo con respecto a la sociedad.

Cita: "Es pues manifiesto que la ciudad es por naturaleza anterior al individuo, pues si el individuo no puede de por sí bastarse a sí mismo, deberá estar con el todo político en la misma relación que las otras partes lo están con su respectivo todo. El que sea incapaz de entrar en esta participación común, o que, a causa de su propia suficiencia, no necesite de ella, no es más parte de la ciudad, sino que es una bestia o un dios".

3. El núcleo originario de la comunidad social o política es la familia. Las necesidades naturales de los hombres, las necesidades reproductivas que llevan al apareamiento, por ejemplo, llevan a la configuración de este pequeño grupo social que será la base de organizaciones más amplias como la aldea y la ciudad: "La familia es así la comunidad establecida por la naturaleza para la convivencia de todos los días". Las pequeñas asociaciones de grupos familiares dan lugar a surgimiento de la aldea; y la asociación de aldeas da lugar a la constitución de la ciudad: "de aquí que toda ciudad exista por naturaleza, no de otro modo que las primeras comunidades, puesto que es ella el fin de las demás". Aristóteles utiliza también el argumento del lenguaje para reforzar su interpretación de la sociabilidad natural del hombre: a diferencia de otros animales el hombre dispone del lenguaje, un instrumento de comunicación, por ejemplo, que requiere necesariamente del otro para poder ejercitarse; sería absurdo que la naturaleza nos hubiera dotado de algo superfluo; y sería difícilmente explicable el fenómeno lingüístico si partiéramos de la concepción de la anterioridad del individuo respecto a la sociedad.

Cita: "El por qué sea el hombre un animal político, más aún que las abejas y todo otro animal gregario, es evidente. La naturaleza - según hemos dicho - no hace nada en vano; ahora bien, el hombre es entre los animales el único que tiene palabra."

4. Aristóteles, como Platón, considera que el fin de la sociedad y del Estado es garantizar el bien supremo de los hombres, su vida moral e intelectual; la realización de la vida moral tiene lugar en la sociedad, por lo que el fin de la sociedad, y del Estado por consiguiente, ha de ser garantizarla. De ahí que tanto uno como otro consideren injusto todo Estado que se olvide de este fin supremo y que vele más por sus propios intereses que por los de la sociedad en su conjunto. De ahí también la necesidad de que un Estado sea capaz de establecer leyes justas, es decir, leyes encaminadas a garantizar la consecución de su fin. Las relaciones que se establecen entre los individuos en una sociedad son, pues, relaciones naturales. Aristóteles estudia esas "leyes" de las relaciones entre los individuos tanto en la comunidad doméstica, la familia, como en el conjunto de la sociedad, deteniéndose también en el análisis de la actividad económica familiar, del comercio y del dinero.
5. Así, respecto a la comunidad doméstica, considera naturales las relaciones hombre-mujer, padres-hijos y amo-esclavos; de esa naturalidad se deduce la preeminencia del hombre sobre la mujer en el seno de la familia, la de los padres sobre los hijos y la del amo sobre los esclavos; en este sentido no hace más que reflejar las condiciones reales de la sociedad ateniense de la época, limitándose a sancionarla. Resulta chocante en la actualidad la consideración de la esclavitud como un estado natural de algunos hombres, tanto como la consideración negativa y subsidiaria de la mujer. Respecto a la actividad económica considera que hay una forma natural de enriquecimiento derivada de las actividades tradicionales de pastoreo, pesca, caza y agricultura, estableciendo sus dudas acerca de que sea una actividad natural el trueque, a menos que sea para satisfacer una necesidad. El uso del dinero como forma de enriquecimiento es considerado "no natural", criticando especialmente el aumento del dinero mediante el préstamo con interés; (no podemos imaginar lo que pensaría Aristóteles de nuestro actual sistema financiero...)

6.En el estudio de las diversas Constituciones de las ciudades-estado de su época nos propone una teoría de las formas de gobierno basada en una clasificación que toma como referencia si el gobierno procura el interés común o busca su propio interés. Cada una de estas clases se divide a su vez en tres formas de gobierno, o tres tipos de constitución: las buenas constituciones y las malas o desviadas. Las consideradas buenas formas de gobierno son la Monarquía, la Aristocracia y la Democracia (Politeia); las consideradas malas, y que representan la degeneración de aquellas son la Tiranía, la Oligarquía y la Democracia extrema o (Demagogia). La Monarquía, el gobierno del más noble con la aceptación del pueblo y el respeto de las leyes, se opone a la Tiranía, donde uno se hace con el poder violentamente y gobierna sin respetar las leyes; La Aristocracia, el gobierno de los mejores y de mejor linaje, se opone a la Oligarquía, el gobierno de los más ricos; La Democracia o Politeia, el gobierno de todos según las leyes establecidas, se opone a la Demagogia, el gobierno de todos sin respeto de las leyes, donde prevalece la demagogia sobre el interés común.

Las formas de gobierno:

La Democracia moderada o "Politeia" es considerada por Aristóteles la mejor forma de gobierno, tomando como referencia la organización social de la ciudad-estado griega; una sociedad por lo tanto no excesivamente numerosa, con unas dimensiones relativamente reducidas y con autosuficiencia económica y militar, de modo que pueda atender a todas las necesidades de los ciudadanos, tanto básicas como de ocio y educativas. Lo que le hace rechazar, o considerar inferiores, las otras formas buenas de gobierno es su inadecuación al tipo de sociedad que imagina, considerándolas adecuadas para sociedades o menos complejas y más rurales o tradicionales; pero también el peligro de su degeneración en Tiranía u Oligarquía, lo que representaría un grave daño para los intereses comunes de los ciudadanos. Probablemente Aristóteles tenga presente el tipo de democracia imperante en Atenas a finales del siglo V, la de la Constitución de los cinco mil; le parece preferible una sociedad en la que predominen las clases medias y en la que en los ciudadanos se vayan alternando en las distintas funciones de gobierno, entendiendo que una distribución más homogénea de la riqueza elimina las causas de los conflictos y garantiza de forma más adecuada la consecución de los objetivos de la ciudad y del Estado.

francisco dijo...

Los sofistas enseñaban que el Estado es de origen convencional y contractual; que las leyes expresan una relación de fuerzas desprovista de toda sacralidad, y que el derecho se identifica con el poder. Su imagen individual, de intelectuales desencantados, ciertamente lúcidos en muchas observaciones y hasta simpáticos en su individualismo anárquico y un tánto cínico, se eclipsaba ante las consecuencias prácticas graves que podía tener la generalización de sus teorías, que cuestionaban las bases implícitas de la ciudad misma y el conformismo social de la mayoría de sus habitantes.
POSITIVISMO

La primera de estas teorías, y la que da origen a la Sociología como ciencia, fue el Positivismo. Éste nace en un momento histórico en que las disciplinas científicas comienzan a entronizarse como ciencias de la verdad.
"teoría del imperialismo" se apoya en una concepción realista y "sombría" de la naturaleza humana. La guerra es para Tucídides un poderoso develador, que manifiesta en los actos colectivos algunas tendencias primordiales de nuestra naturaleza como individuos y como Humanidad: "...nuestra conducta no tiene nada que pueda sorprender...nada que no esté en el orden de las cosas humanas..." dicen los plenipotenciarios atenienses ante la Asamblea espartana en la última negociación antes del estallido de las hostilidades.

* FUNCIONALISMO
El Funcionalismo, de origen inglés, es una corriente sociológica del siglo XX y se origina en estudios del campo antropológico. Tuvo gran influencia en los Estados Unidos. Sus principales exponentes fueron, en Europa, Bronislaw Malinowski (Polonia. 1874-1942), Radcliffe-Brown (Inglaterra. 1881-1955), Evans Pritchard (Inglaterra. 1902-1973); en Estados Unidos, Talcot Parson (1902-1979) y Robert Merton (1910-2003).

En esta corriente se sostiene que la cultura conforma un todo inseparable y tiene su origen en los hechos sociales; es decir, es un hecho social, lo que significa que la sociedad actúa como un organismo vivo, con una serie de funciones que se complementan entre sí, pero que forman un cuerpo, un todo armónico. Por lo tanto, es una ideología de carácter holístico. De esta manera, la sociedad es concebida como un organismo biológico, donde cada una de sus partes cumple una función y se le percibe como un sistema, donde cada de sus partes cumple un papel o rol bien determinado.

* MARXISMO


Esta corriente surge con el alemán Carlos Marx (1818-1883) y el prusiano Federico Engels (1820-1895), como respuesta a los socialistas utópicos, quienes, según Carlos Marx, habían interpretado la realidad social, pero no poseían ninguna propuesta para transformarla. Sienta las bases de su análisis en el estudio de las organizaciones humanas y la manera cómo se han organizado para la sobrevivencia; por lo tanto, el eje central de estudio son las relaciones económicas, las relaciones que surgen producto de la manera cómo se organizan para la producción material.
ok...bien